Producción avícola en Colombia frenará su ritmo este año mientras el mercado del huevo anticipa ajustes
La industria avícola en el territorio nacional avanza hacia una fase de moderación, distanciándose del vertiginoso dinamismo que experimentó el ejercicio precedente. Mientras la actividad de engorde experimenta una notable desaceleración, el mercado del huevo atraviesa un reacomodo estructural tras afrontar cotizaciones reducidas de manera sostenida, una coyuntura que anticipa posibles correcciones alcistas en el valor para los consumidores en el mediano plazo.
Gonzalo Moreno, presidente de la Federación Nacional de Avicultores (Fenavi), detalló los retos del sector en declaraciones concedidas a Bloomberg Línea, señalando que la proyección actual apunta a una expansión moderada.
“Esperamos un crecimiento de 2%, muy por debajo del 9% registrado en 2025. En los años 2024 y 2023 nos mantuvimos en el mismo nivel de 1,8 millones de toneladas. Eso qué causó, que crecimos muy fuerte el año pasado, entonces este año la dinámica no va a ser tan fuerte”, puntualizó el dirigente gremial, quien destacó que la ingesta ciudadana de estos alimentos mantiene una tendencia favorable.
Comportamiento del mercado y consumo interno
Las proyecciones del gremio guardan concordancia con los análisis emitidos por la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado del Grupo Cibest. Dicho estudio indica que durante el año pasado el volumen de pollo generado rebasó los 2 millones de toneladas, lo que representó un incremento del 10% impulsado simultáneamente por una mayor disponibilidad local de carnes de res y porcino.
A pesar de esta sobreoferta temporal, las tarifas mayoristas del pollo entero registraron un incremento del 7% a lo largo de ese periodo. Sin embargo, el escenario económico actual muestra variaciones sustanciales; al cierre del primer semestre, la expansión acumulada en la oferta no alcanzó el 1%, permitiendo que el valor promedio del producto aumentara aproximadamente un 5% hasta agosto.
Detrás de este comportamiento se encuentra la solidez en los hábitos alimenticios de la población. Los expertos financieros apuntan a que la ingesta individual de proteínas animales ha escalado de manera notable en los últimos años, estimulada por una mayor capacidad adquisitiva en los hogares colombianos que ha evitado caídas generalizadas en las cotizaciones al detal.
Perspectivas para el subsector del huevo
Por otro lado, la división dedicada a la producción de blanquillos transita por un camino diferente. Tras acumular varios periodos consecutivos de expansión, las proyecciones de Fenavi indican que el volumen disponible comenzará a contraerse paulatinamente.
“Al reducirse la oferta, pues sencillamente tendrá que haber unas consecuencias en precio. Esto se da porque en este momento había un alto volumen de huevo en el mercado, el precio está muy bajo y algunos productores no pudieron continuar produciendo en el volumen que producían antes”, argumentó Moreno.
El ciclo expansivo prolongado generó una saturación comercial que afectó la rentabilidad de múltiples unidades productivas. Para pronosticar los cambios en el volumen disponible, el informe del Grupo Cibest destaca la relevancia del indicador de encasetamiento, es decir, la incorporación inicial de aves jóvenes destinadas a la postura, las cuales requieren entre 18 y 20 semanas de desarrollo antes de entrar en su etapa productiva.
Las estadísticas oficiales revelan que, en el acumulado hasta julio, el ingreso de nuevas aves a las granjas experimentó un descenso cercano al 12% frente al calendario anterior. Dicha contracción augura una menor disponibilidad en los anaqueles para el próximo año, lo que naturalmente impulsará una recuperación en las tarifas al público.
Amenazas climáticas para el cierre del año
Adicionalmente, el sector enfrenta desafíos climáticos significativos asociados con las variaciones ambientales. El reporte sectorial advierte sobre el impacto potencial del Fenómeno de El Niño en el remanente del año, un factor crítico dado que la estabilidad térmica y el acceso a recursos hídricos óptimos resultan indispensables para el bienestar animal.
Las altas temperaturas previstas amenazan con generar estrés calórico en las aves criadas en galpones que carecen de sistemas de climatización artificial. Esta condición biológica reduce el apetito de los animales, repercutiendo de forma negativa en el rendimiento de conversión alimenticia, la ganancia de peso en los pollos de engorde, la eficiencia en las ponedoras y elevando el riesgo de mortandad en escenarios críticos.
Ante la previsión de que los efectos climáticos alcancen su punto máximo en el último trimestre, la avicultura nacional debe afrontar la recta final del año con estrategias rigurosas de mitigación para blindar la productividad alcanzada.


