«Needle spiking» es la sumisión química (SQ) por pinchazo (también llamado pinchazo químico) es un fenómeno ocurrido en diferentes países de Europa, en el que personas, normalmente mujeres jóvenes, se han visto aparentemente sometidas a la inyección con drogas sedantes
A lo largo de la semana pasada, diferentes medios de comunicación y usuarios de plataforma de redes sociales, han difundido un video en el que se puede ver como un par de hombres tratan de narcotizar a una menor de edad. En las imágenes se aprecia cómo la joven se encuentra subiendo las escaleras que llevan a la entrada del gimnasio ubicado en la colonia Arcos de Guadalupe de Zapopan, Jalisco, mientras que detrás de ella, uno de ellos trata de inyectar una sustancia química.
Al no lograrlo, ambos hombres huyen del lugar, mientras la chica logra entrar al establecimiento. De acuerdo con Ricardo Sánchez Beruben, coordinador general estratégico de seguridad, sobre este ya se abrió una carpeta de investigación.
Además, señaló que las autoridades estatales realizan investigaciones sobre dos hechos similares. En uno de ellos hombres intentaron narcotizar a dos jóvenes estudiantes de la Universidad de Guadalajara, mientras en otro caso un policía del estado perdió la vida, luego de haber sido intoxicado por alguna sustancia.
DELINCUENTES PODRÍA ESTAR USANDO BENZODIAZEPINA
De acuerdo con algunos expertos, debido a los efectos que se han logrado recabar en distintos casos registrados en diferentes partes del país, las víctimas pudieron ser inyectadas con benzodiazepina, una potente sustancia psicotrópica con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes.
Este medicamento se utiliza para la terapia de la ansiedad, insomnio y otros estados afectivos, así como las epilepsias, abstinencia alcohólica y espasmos musculares, aunque también se usa en ciertos procedimientos invasivos como la endoscopia o dentales cuando el paciente presenta ansiedad o para inducir sedación y anestesia.
VARIOS CASOS SIMILARES EN MÉXICO
El pasado mes de abril, por medio de las redes sociales, una mujer comentó que una amiga que viajaba en un microbús en el Periférico Sur de la Ciudad de México, fue inyectada con benzodiazepina, sustancia que pudieron corroborar gracias a unos análisis de laboratorio.
La joven narró que esto sucedió cuando un hombre se le acercó a ella insistentemente: “Ella se alejó. Él se acercó nuevamente, la empujó con fuerza, en ese momento ella sintió un piquete en el glúteo. Ella se puso alerta y le habló a su esposo, que iba en el mismo pesero, sí, sólo que unos pasos atrás de ella.”
Momentos después, ya en el hospital la mujer se encontraba drogada y su amiga le hablaba cada 15 minutos para asegurarse que no se durmiera ni que su frecuencia cardiaca fuera menor a 50, tanto ella como toda su familia cuidaron de la mujer.
Por otro lado, en julio pasado, a través de TikTok, una joven llamada Mizling Bermudez narró la experiencia que vivió en el centro de Puebla, cuando unas personas le rociaron un spray mientras caminaba sola.
La joven aguantó la respiración, se metió a una tienda en donde compró un refresco y esperó durante 10 minutos a que pasara el efecto y que las personas sospechosas se fueran del lugar.
Finalmente, en los últimos días, una historia alarmante se difunde por medio WhatsApp un audio en el que una mujer denuncia que, el pasado 21 de octubre supuestamente drogaron y desaparecieron a su hija, y fue enterrada en un baño utilizado como bodega en un restaurante de Santa Fe, Ciudad de México. Sobre este audio, hasta el momento se desconoce si el hecho es real.
«NEEDLE SPIKING»: PINCHAZOS CON JERINGUILLAS EN DISCOTECAS DE EUROPA
Los primeros casos de chicas que notaron un pinchazo y eran drogadas en las discotecas surgieron a finales del pasado año en España. Se estima que 56 personas fueron drogadas de esta forma y otras 198 mediante la bebida adulterada con droga que sometía la voluntad de la víctima con el fin de abusar sexualmente de la misma. El uso de agujas para lograr todo ello es lo que se denomina como «needle spiking» y los casos en España se multiplican a una gran velocidad.
El primer caso de esta delictiva modalidad de «needle spikin» se registró en la isla de Ibiza, no se llegó a consumar la agresión sexual debido a que la chica estaba con unos amigos y estos los impidieron. Al ir al médico al día siguiente descubrieron la marca de un pinchazo en el brazo y la zona amoratada. No se encontró, en el análisis sanguíneo, restos de droga debido al tiempo que había pasado.
Ocho días después, en Pamplona, se denunciaban ocho casos más en las fiestas de San Fermín, tampoco había restos de sustancias estupefacientes. El problema surge con el temor de las autoridades que esos pinchazos pudieran conllevar algún tipo de contagio de alguna otra enfermedad y ello provocaría una nueva alarma sanitaria.
Casos de este tipo están presentes en toda Europa, desde Reino Unido -donde surgió-, Bélgica, Francia, España. En Londres se descubrió una droga que se usaba en las jeringuillas que era la «droga del violador» y que afecta al sistema nervioso y se daba en salas y locales de ocio nocturno. Esto ya ha provocado numerosas denuncias y protestas en Bélgica, por ejemplo.


