El arranque de los procesos internos de Morena rumbo a los comicios de 2027 ha dejado un escenario complejo para la senadora con licencia Andrea Chávez. En los últimos días, la legisladora ha tenido que enfrentar diversos obstáculos que complican sus aspiraciones por la gubernatura de Chihuahua, al mismo tiempo que mantiene su negativa a postularse para la alcaldía de Ciudad Juárez, una de las demarcaciones con mayor asignación presupuestal en todo el territorio nacional. En contraste, este panorama abre una ventana estratégica para la dirigente partidista Ariadna Montiel.
Señales negativas y tensiones en la interna
Uno de los reveses más comentados en los círculos políticos ocurrió cuando su principal rival en la contienda local y actual presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, sostuvo un encuentro en territorio texano con el embajador mexicano en Estados Unidos, Roberto Lazzeri Montaño. Este movimiento político no fue emulado por Chávez, lo que encendió las alertas en la 4T. La situación se complicó aún más tras reportes periodísticos que señalaban la presunta revocación de la visa turística de la senadora.
En un contexto donde Washington presiona con mayor intensidad al gobierno mexicano para esclarecer cualquier vínculo entre la política y la delincuencia organizada, la pérdida de este documento adquiere un peso simbólico relevante, particularmente en una entidad fronteriza. A esto se suma que la dirigencia nacional ha ratificado que cualquier aspirante deberá superar un filtro de seguridad supervisado por el secretario Omar García Harfuch, funcionario que mantiene una estrecha coordinación con las autoridades estadounidenses.
Estrategias de comunicación y resistencia territorial
Ante este escenario adverso, la legisladora optó por difundir diversos materiales audiovisuales en plataformas digitales para cuestionar duramente a la gobernadora panista Maru Campos. Dicha estrategia buscaba desviar la atención y centrar el debate público en su favor de cara a la selección interna. Sin embargo, los resultados esperados no materializaron el impacto deseado, por lo que la cúpula de Morena le propuso nuevamente encabezar la candidatura en Ciudad Juárez, propuesta que fue rechazada tajantemente por la senadora, quien prefiere apostar de forma exclusiva por la gubernatura o retornar a su escaño en el Senado.
El posicionamiento de Ariadna Montiel
Esta negativa persistente es observada con atención por Ariadna Montiel. La demarcación fronteriza concentra aproximadamente el 50% del padrón electoral del estado y cuenta con recursos clave para influir en la política estatal. La exsecretaria del Bienestar analiza la posibilidad de impulsar a un perfil afín en esa ciudad, consolidando así su propia posición frente a la renovación del Ejecutivo estatal y aprovechando el vacío que deja la negativa de su co partidaria.
Filtros de seguridad y reconfiguración partidista
Analistas del movimiento oficialista señalan que las primeras definiciones en otras entidades reflejan una directriz clara para marginar a cuadros señalados por presuntos nexos con grupos delictivos. Como ejemplo, se menciona el caso de Sinaloa con la postulación de Imelda Castro, así como los movimientos en Quintana Roo en favor de Gino Segura frente a perfiles cuestionados por su paso en administraciones pasadas.
Bajo esta lógica, los señalamientos que han recaído sobre Andrea Chávez debido a su vinculación política con Adán Augusto López y las críticas por la gestión del exsecretario de Seguridad en Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, continúan pesando en las mesas de negociación. Mientras el tablero electoral se reconfigura, la disputa por el liderazgo en Chihuahua sigue abierta y la definición de las candidaturas principales promete mantenerse como uno de los temas centrales de la agenda política nacional.


