El lado más exclusivo y gastronómico del Autódromo Hermanos Rodríguez
El circuito mexicano de la máxima categoría del automovilismo no solo destaca por la velocidad en la pista, sino también por albergar una de las zonas de hospitalidad más codiciadas a nivel mundial. Detrás de los garajes, el ambiente combina la pasión por los motores con una oferta de entretenimiento y alimentos que supera por completo la experiencia de las gradas generales, donde los costos por consumir un simple refrigerio pueden resultar elevados para el público promedio.
Mientras que los asistentes de las zonas tradicionales deben lidiar con precios elevados en alimentos básicos, los poseedores de pases especiales disfrutan de un acceso privilegiado que incluye desde estaciones de belleza hasta talleres de personalización de ropa. Los costos para ingresar a este selecto sector varían considerablemente según el tipo de acreditación, partiendo desde los 159 mil pesos para ciertas escuderías hasta alcanzar los 173 mil pesos mediante el programa oficial de hospitalidad VIP.
Antojos populares y alta cocina internacional
La propuesta culinaria dentro de esta zona exclusiva se divide en diferentes niveles que van desde lo más tradicional de la cultura mexicana hasta creaciones dignas de estrellas Michelin. En las áreas comunes destinadas a invitados y equipos es común encontrar opciones populares muy cotizadas en la capital del país, como las preparaciones de taquerías reconocidas, cerveza comercial, nieves tradicionales y estaciones de postres típicos.
No obstante, la cúspide de la experiencia culinaria se encuentra en el área del Pit Lane con el concepto dirigido por el aclamado chef Gordon Ramsay. Este espacio ofrece vistas privilegiadas hacia el trabajo de los mecánicos y los monoplazas, con un costo superior a los 500 mil pesos mexicanos, ofreciendo menús de degustación de varios tiempos acompañados de bebidas de alta gama.
Un menú de alta cocina y mixología de autor
Por su parte, el área principal de hospitalidad cuenta con un repertorio gastronómico sumamente sofisticado diseñado para satisfacer los paladares más exigentes durante todo el fin de semana de competencia.
Entre los platillos que destacan en las mesas figuran opciones como la tarta de salmón ahumado con aguacate, el tartar de betabel con queso de cabra caramelizado, filete de res acompañado de costillar de cordero lechal, además de pastas artesanales elaboradas con ingredientes del mar como langosta a la parrilla. Las alternativas también contemplan cortes especiales de carne, minihamburguesas con toque de miso y postres elaborados con bases de quesos finos y frutas de temporada.
Para complementar los alimentos, la barra de bebidas incluye una selección curada por reconocidos expertos en coctelería. El mixólogo a cargo presenta creaciones originales que integran destilados tradicionales mexicanos como el tequila y el mezcal, fusionados con ingredientes locales como el tamarindo, el chocolate de olla, el café y diversas especias.
Asimismo, los asistentes tienen acceso libre a una amplia variedad de etiquetas de vinos internacionales y champaña de casas prestigiosas, consolidando a este evento deportivo como uno de los escaparates culinarios más importantes del año en el país.


