Un panorama económico complejo marcado por la cautela y la resiliencia
El escenario macroeconómico internacional sigue condicionado por diversos factores de inestabilidad, tales como las tensiones geopolíticas a nivel global, las presiones inflacionarias que no terminan de ceder y unas condiciones financieras que se mantienen restrictivas. A pesar de este panorama desafiante, los principales directores generales del sector asegurador han dado a conocer su perspectiva sobre el rumbo económico actual y cómo esta visión condiciona su planificación corporativa a mediano plazo, según se desprende del estudio KPMG 2025 Insurance CEO Outlook.
Los directivos muestran una actitud de vigilancia constante frente a los riesgos estructurales que podrían limitar el desarrollo de sus entidades. No obstante, la percepción general se inclina hacia un optimismo moderado y una mayor preparación frente a ciclos económicos anteriores, respaldada por estructuras comerciales más diversificadas, un riguroso control financiero y progresos notables en materia de transformación digital.
Los datos del informe revelan que el nivel de confianza respecto a las perspectivas de expansión de sus propias compañías escaló del 74% registrado en 2024 al 82% de cara al año 2025. En la misma línea, el 78% de los consultados se manifiesta optimista en cuanto al desarrollo general de la industria aseguradora, superando ligeramente el 76% obtenido en el periodo previo.
Prioridades estratégicas: digitalización y protección financiera
Para hacer frente a las exigencias del mercado, las máximas autoridades del sector sitúan a la innovación tecnológica como el motor principal de sus operaciones. De hecho, el 24% de los directores generales identifica la digitalización y la conectividad como el elemento clave para impulsar el crecimiento de sus negocios.
Como segunda prioridad global, mencionada por el 15% de la muestra, destaca la necesidad imperativa de salvaguardar el capital y contener los costos operativos ante el encarecimiento generalizado provocado por la inflación, consolidando así una postura orientada hacia la solidez financiera.
La ciberseguridad como el mayor reto corporativo
Debido al manejo masivo de datos confidenciales y su fuerte vinculación con el sector minorista, las corporaciones de seguros se han convertido en blancos atractivos para la delincuencia informática, lo que pone en riesgo tanto su operatividad como su prestigio institucional.
El informe señala que el 83% de los participantes considera al cibercrimen y la vulnerabilidad digital como el obstáculo más significativo para el crecimiento de sus organizaciones. En respuesta a esta amenaza, el 53% de los encuestados prioriza destinar sus inversiones principales a fortalecer la ciberseguridad y la resiliencia tecnológica.
Asimismo, los seguros contra riesgos digitales se consolidan como un segmento con alto potencial de expansión dentro del mercado corporativo. Sin embargo, los directivos advierten sobre el incremento constante en los costos por siniestros y la siniestralidad asociada a este tipo de incidentes.
Perspectivas dinámicas en fusiones y adquisiciones
El apetito por la consolidación corporativa se mantiene firme dentro del sector. Un 50% de los CEO participantes proyecta concretar transacciones de gran relevancia estratégica en el transcurso de los próximos tres años, una proporción que supera la actividad estimada en cualquier otra rama económica.
Entre los motivos principales que impulsan estas operaciones de fusiones y adquisiciones figuran la búsqueda de economías de escala para optimizar los gastos derivados del cumplimiento regulatorio en ciberseguridad y criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), así como la expansión hacia nuevos mercados geográficos y líneas de servicio.
En síntesis, las conclusiones del informe de KPMG evidencian que el sector asegurador transita por un periodo de confianza fundamentada en el análisis estratégico. Los directivos reconocen las dificultades del entorno, pero reafirman que la clave del éxito actual radica en la anticipación y la gestión profesional de los riesgos para garantizar un desarrollo sostenible.


