Desde el principio el objetivo era claro: abrir el mayor número de cuarteles para la Guardia Nacional. Sin embargo, se hace con discrecionalidad y opacidad.
En una contradicción más de la actual administración, además de otorgar recursos millonarios a la Guardia Nacional, lo hacen sin rendir cuentas.
Opacidad es la palabra con la que se resume los cuantiosos recursos que el gobierno ha otorgado a esta institución a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).
¿En qué gasta el dinero la Guardia Nacional?
Así lo alertó la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Para el año 2019 la Guardia Nacional recibió 922 millones de pesos, cifra que aumento para 2020, cuando se le otorgaron 4 mil 82 millones de pesos, y que además se amplió en el transcurso del año hasta llegar a los 21 mil 73 millones de pesos.
Lo anterior, según el documento “Los militares y la GN: recursos en aumento, simulación, discrecionalidad y opacidad”, escrito por Leonardo Núñez González y Jorge Andrés Castañeda.
Para el año 2021 el aumento aprobado para la Guardia Nacional fue de 64%, otorgando así un total de 35 mil 671 millones de pesos.
En 2022 se tiene proyectado un presupuesto de 112 mil 825 millones de pesos, esta cantidad supera incluso al presupuesto para la SEDENA.
A pesar de que cada año el presupuesto asignado a la Guardia Nacional aumenta, la discrecionalidad y opacidad en el manejo de estos recursos, también va a la alza.
Esta institución no reporta pagos hechos por la construcción de sus cuarteles, ni por los terrenos donde fueron edificados.
Cabe mencionar que solo el 41% del total de plazas son pagadas con presupuesto de la propia Guardia Nacional, lo que quiere decir que 59 mil 396 trabajadores que “pertenecen” a la institución, no tienen una plaza.


