La fortaleza del nuevo Poder Judicial recae en la autonomía de sus jueces, afirma Yasmín Esquivel
Durante una entrevista concedida a un medio de comunicación nacional, Yasmín Esquivel Mossa, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), enfatizó que la base y el soporte del sistema de impartición de justicia en el país dependen directamente de la labor independiente y soberana que desempeñan los togados federales y locales.
La funcionaria subrayó que la ciudadanía mexicana cuenta con motivos sólidos para experimentar certidumbre ante la etapa actual que atraviesan los tribunales, destacando principalmente la disposición de los operadores jurídicos por escuchar activamente las demandas sociales.
“La solidez de la justicia la construyen sus jueces y magistrados”, declaró Esquivel Mossa al recalcar el compromiso diario que mantiene el personal jurisdiccional con la mejora continua de sus funciones y la atención oportuna a la población.
Un balance transparente y de puertas abiertas
Al abordar el reciente informe de labores presentado por el ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, la togada calificó el evento como un ejercicio institucional indispensable para abonar a la rendición de cuentas, el cual se vio fortalecido con la presencia de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
Bajo su perspectiva, este informe dejó al descubierto una cara renovada dentro de la impartición de justicia, caracterizada por la accesibilidad ciudadana y un enfoque transparente, donde la imparcialidad y la autonomía fungen como los ejes rectores del quehacer judicial.
Asimismo, recordó que las obligaciones constitucionales de la judicatura federal abarcan la salvaguarda del ordenamiento jurídico general y la protección de los derechos de toda la ciudadanía, prestando especial atención a los sectores que históricamente han enfrentado situaciones de vulnerabilidad o marginación.
Garantías firmes para el sector productivo y certeza económica
Ante los cuestionamientos sobre la percepción y las inquietudes que el sector empresarial ha manifestado respecto a las resoluciones judiciales, la ministra envió un mensaje directo de tranquilidad a las cámaras y líderes de la iniciativa privada.
“Los empresarios deben tener la tranquilidad de que desde el Poder Judicial de la Federación se protege el Estado de derecho, se protege la cosa juzgada, se protege la certidumbre jurídica para que puedan tener libertad en el ejercicio de sus actividades; los empresarios deben saber que tenemos jueces y magistrados independientes que solo obedecen a lo que señala la Constitución”, afirmó contundentemente.
Para respaldar la magnitud operativa del sistema, detalló que actualmente se tramitan aproximadamente un millón 500 mil asuntos en todo el ámbito federal. En este universo de expedientes, los juzgadores emiten sus determinaciones de manera constante, consolidando así la legitimidad de sus puestos a través de fallos responsables y apegados a derecho.
Transformación frente al pasado y retos futuros
Al contraponer el modelo operativo actual con las administraciones previas, Esquivel Mossa señaló una ruptura fundamental en la forma en que los tribunales interactúan con la sociedad civil.
Mientras que la conformación anterior del máximo tribunal tendía a distanciar a los impartidores de justicia de la ciudadanía, la época actual promueve de manera activa una justicia cercana a la gente y caracterizada por mantener sus puertas abiertas de manera permanente.
Finalmente, al ser cuestionada sobre el horizonte político y administrativo de la Suprema Corte, particularmente en lo referente a las dinámicas internas rumbo a las renovaciones de la presidencia, la ministra optó por la prudencia al señalar que resulta prematuro especular sobre escenarios que se desarrollarán en el mediano plazo.


