Impacto en los bolsillos: evaluarían alza en tarifas aéreas mexicanas para 2027
El costo de los trayectos en avión podría registrar modificaciones importantes durante los próximos meses. Dentro de la propuesta de la Miscelánea Fiscal para 2027, la administración federal contempla aplicar un incremento del 10 por ciento en las tarifas correspondientes a los servicios de navegación aérea que se cobran a las distintas aerolíneas que operan en el país. Esta medida económica, de acuerdo con diversos analistas del sector, terminaría por repercutir directamente en el precio final que pagan los usuarios por los boletos de avión.
Para justificar esta modificación planteada en la Ley Federal de Derechos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público argumentó que la nación mantiene actualmente una de las cuotas por uso de espacio aéreo más económicas en toda la región latinoamericana.
La postura oficial de Hacienda sobre el espacio aéreo
Desde la perspectiva de las autoridades financieras, los montos vigentes se han mantenido sin modificaciones de consideración durante un lapso prolongado. Esto contrasta directamente con el incremento constante en los gastos operativos, las labores de mantenimiento y la modernización requerida en la infraestructura aeronáutica nacional.
Ante esta situación, la dependencia federal emitió el siguiente posicionamiento institucional para explicar el trasfondo de la iniciativa:
“Las cuotas por el uso, goce o aprovechamiento del espacio aéreo mexicano han permanecido durante un periodo prolongado sin una actualización, pese a que los costos de operación, mantenimiento y modernización de la infraestructura de navegación aérea se han incrementado de manera constante. Esta falta de actualización ha generado una reducción de las capacidades del sistema de navegación aérea nacional”, justificó Hacienda.
Asimismo, el gobierno federal sostiene que este ajuste económico es indispensable para garantizar la viabilidad técnica de los Servicios a la Navegación Aérea en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam), además de buscar elevar los parámetros de seguridad en las diversas operaciones comerciales y privadas.
Contraste presupuestal y retos operativos en Seneam
A pesar de que el plan gubernamental busca incrementar los ingresos mediante el cobro a las aerolíneas, este incremento contrasta de manera notable con el recorte financiero asignado para la propia institución encargada de regular el tráfico aéreo. De acuerdo con las proyecciones, el Seneam operaría con una reducción drástica que le significaría recibir 73 por ciento menos de recursos provenientes del erario público para el siguiente ejercicio fiscal.
Esta limitación de capital profundiza las problemáticas estructurales que la organización arrastra desde hace años, particularmente el déficit de personal especializado. Actualmente se estima una carencia de al menos 500 controladores aéreos, una vacante que no ha podido subsanarse debido a las restricciones presupuestales y a la falta de formación de nuevos especialistas en la materia.
Aunado a lo anterior, la constante saturación tanto en los principales complejos aeroportuarios como en el propio espacio aéreo ha incrementado de forma considerable la carga laboral para el personal técnico en activo, quienes frecuentemente deben prolongar sus jornadas de trabajo sin percibir una compensación económica adicional por este esfuerzo.
Un mercado aéreo bajo presión y con menor flujo de pasajeros
Esta nueva propuesta fiscal surge en un escenario sumamente complejo para la industria aeronáutica nacional, la cual ha experimentado una contracción en el volumen de viajeros que arriban al territorio mexicano. Las estadísticas proporcionadas por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo revelan que el país sufrió una pérdida de 293 mil pasajeros durante el mes de junio, un periodo que tradicionalmente registraba una alta demanda debido a la temporada vacacional y a eventos de escala global como el Mundial 2026.
Durante la primera mitad de dicho año, el tránsito de paseantes ha reflejado el comportamiento adverso de múltiples rutas comerciales, navegando en medio de un entorno económico marcado por la incertidumbre en el consumo. Para complicar aún más el panorama financiero de las compañías aéreas, el sector ha tenido que lidiar con un inusual encarecimiento de los combustibles, situación que presiona fuertemente la rentabilidad y la demanda de los trayectos internacionales, especialmente en los cruces transfronterizos entre México y Estados Unidos.


