Fallece en prisión el feminicida serial de Atizapán y sus restos permanecen sin reclamar
El sistema penitenciario del Estado de México confirmó el deceso de Andrés Filomeno Mendoza, conocido públicamente como el feminicida serial de Atizapán, quien se trouvait purgando diversas sentencias acumuladas por crímenes que conmocionaron a la sociedad mexicana. La noticia fue dada a conocer por Cristóbal Castañeda, titular de la Secretaría de Seguridad de la entidad, quien detalló que el fallecimiento ocurrió durante la noche al interior del centro penitenciario donde cumplía su condena.
El sentenciado se encontraba internado específicamente en el área destinada a personas adultas mayores y con condiciones de vulnerabilidad médica. Las primeras líneas de investigación apuntan a complicaciones derivadas de su deteriorado estado de salud, aunque las autoridades competentes señalaron que es indispensable aguardar los resultados oficiales de la necropsia de ley para esclarecer con total certeza las causas clínicas del deceso antes de proceder con el manejo legal de los restos.
Historial médico y padecimientos crónicos del agresor
Reportes internos del sistema penitenciario mexiquense detallan que el homicida enfrentaba un cuadro clínico sumamente complejo caracterizado por múltiples enfermedades crónico-degenerativas, entre las que destacaba una diabetes tipo dos que se encontraba severamente descontrolada.
Asimismo, expedientes médicos del Hospital Adolfo López Mateos, ubicado en la ciudad de Toluca —recinto donde recibía atención médica especializada de forma regular—, documentan que el recluso padecía episodios recurrentes de paros cardiorrespiratorios, estenosis traqueal y neumonía nosocomial bacteriana aguda, patologías que agravaron drásticamente su calidad de vida durante los últimos años de reclusión hasta el momento de su muerte.
Incertidumbre jurídica ante la falta de familiares
Tras confirmarse el fallecimiento del individuo, las instancias gubernamentales correspondientes informaron que, hasta el momento, ningún familiar se ha presentado para reclamar el cuerpo. Asimismo, colectivos y familias de las víctimas han guardado silencio ante la noticia de la muerte del agresor que operó durante años en el municipio de Atizapán de Zaragoza.
La captura de este sujeto se consumó en el año 2021, un operativo que marcó un punto de inflexión cuando las autoridades catearon su domicilio y descubrieron un escenario macabro. En el lugar se contabilizaron miles de restos óseos, permitiendo vincularlo directamente con al menos 19 víctimas de feminicidio, consolidándose como uno de los casos criminales más atroces en la historia reciente del país.
Las condenas acumuladas por el multifeminicida
A lo largo de los procesos judiciales posteriores a su captura, Andrés Filomeno Mendoza acumuló diversas sentencias condenatorias de extrema severidad por los delitos de feminicidio y desaparición de personas. Entre ellas destacaba una pena específica de 92 años, sumada a otras seis condenas de 55 años de prisión cada una.
Adicionalmente, enfrentaba una sentencia de prisión vitalicia dictada por la justicia estatal, la cual le fue impuesta específicamente por el homicidio y desaparición de Reyna González, cuyo cuerpo fue localizado dentro de su vivienda ubicada en la colonia Lomas de San Miguel, crimen que destapó la red de atrocidades cometidas por el agresor a lo largo de los años.


