El llamado del exfuncionario estadounidense sobre la estrategia de seguridad
Un antiguo alto cargo del gobierno norteamericano ha puesto nuevamente sobre la mesa el debate en torno a la colaboración bilateral frente al narcotráfico. Derek Maltz Jr., quien se desempeñó como director interino de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, conocida como la DEA, dirigió una serie de peticiones públicas hacia la administración encabezada por la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.
A través de un pronunciamiento difundido en plataformas digitales, el exfuncionario argumentó que el combate a las estructuras delictivas transnacionales requiere indispensablemente de una ofensiva directa contra las estructuras gubernamentales que presuntamente les prestan protección. En su perspectiva, el fenómeno delictivo no podrá ser erradicado únicamente mediante la captura de operadores en mandos operativos menores.
La necesidad de indagar a redes de protección política
Durante su pronunciamiento, el especialista en seguridad subrayó la urgencia de enfocar las capacidades de procuración de justicia hacia los actores con influencia política e institucional que facilitan las actividades ilícitas. Para el exdirector de la agencia antidrogas, la impunidad y la supervivencia de estas estructuras dependen en gran medida de complicidades al interior del aparato del Estado.
“Para desmantelar los cárteles del TERROR, debemos diezmar las redes de protección que los habilitan. Funcionarios y políticos corruptos que conscientemente apoyan las operaciones de los cárteles deben ser investigados, procesados y llevados a rendir cuentas”, escribió el especialista en su cuenta oficial.
To dismantle the TERROR cartels, we must decimate the protection networks that enable them. Corrupt officials and politicians who knowingly support cartel operations must be investigated, prosecuted, and held accountable.
I hope Mexico @Claudiashein will one day consider… pic.twitter.com/aBpRFm7hpR
— Derek Maltz Sr (@derekmaltz_sr) September 20, 2026
Propuesta de asistencia militar y el dilema de la soberanía
Uno de los puntos centrales planteados por el exfuncionario involucra la solicitud de capacidades estratégicas avanzadas. Maltz sugirió de manera abierta que el gobierno mexicano valore la posibilidad de requerir apoyo del ejército estadounidense en áreas críticas como inteligencia, vigilancia, logística y otros recursos especializados para debilitar a las organizaciones criminales.
No obstante, el exrepresentante estadounidense matizó que dicha asistencia tendría que desarrollarse bajo un esquema de estricta coordinación bilateral que garantice el respeto absoluto a la soberanía nacional de México. Esta postura surge en un escenario donde la mandataria federal ha rechazado de manera reiterada cualquier intento de intervención militar unilateral por parte de potencias extranjeras, aunque ha mantenido abierta la puerta para una colaboración en materia de intercambio de información.
El contexto actual de la cooperación bilateral
Las declaraciones de Derek Maltz se producen en un momento dinámico para las relaciones de seguridad entre ambos países vecinos. Recientemente, agencias de los dos gobiernos han reportado acciones conjuntas en zonas fronterizas, destacando operativos donde se han utilizado datos proporcionados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos para neutralizar amenazas tecnológicas empleadas por agrupaciones delictivas.
Cabe destacar que el exfuncionario norteamericano ya había manifestado previamente su interés en que México se sumara formalmente a iniciativas regionales como la Coalición contra los Cárteles de las Américas. En esta ocasión, el mensaje también fue dirigido de manera directa al titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a quien etiquetó digitalmente para insistir en que una alianza más estrecha entre ambas naciones incrementaría de forma sustancial la efectividad operativa en contra de la criminalidad organizada.


