Crisis en la infraestructura vial por desabastecimiento de mezcla asfáltica
Las labores de mantenimiento y bacheo en diversas zonas de la capital mexicana enfrentan un freno drástico debido a una severa escasez de material. La Planta Productora de Mezclas Asfálticas detuvo el suministro de insumos a múltiples demarcaciones territoriales justo durante el periodo de precipitaciones pluviales, un momento crítico en el que las vialidades sufren un mayor deterioro y acumulan daños considerables en su superficie.
El impacto de esta situación ha afectado la operatividad de los gobiernos locales, obligando a las cuadrillas encargadas de la conservación vial a disminuir drásticamente sus jornadas de trabajo o, en el peor de los casos, a suspender por completo los frentes de obra programados durante semanas enteras.
Impacto directo en las demarcaciones y alternativas emergentes
Una de las zonas que evidenció públicamente esta problemática fue Iztapalapa. Su administración local señaló ante el concejo que el proyecto de repavimentación se encuentra paralizado. Aunque la demarcación logró intervenir cerca de 200 mil metros cuadrados de calles, la falta del insumo principal impide dar continuidad a la planeación establecida.
Ante la falta de opciones institucionales, algunas demarcaciones han tenido que implementar medidas de emergencia. Al respecto, la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz explicó que se realizaron pruebas utilizando asfalto en frío, aunque reconoció ante el concejo que «no es lo mismo». De persistir el desabastecimiento, la demarcación se verá en la necesidad de buscar proveedores externos.
Un problema presupuestario que golpea las finanzas públicas
El origen de esta crisis operativa recae en la insuficiencia de capital para mantener activa la planta de producción. Representantes de distintas demarcaciones sostuvieron encuentros con el área de servicios urbanos de la Secretaría de Obras, donde se les notificó que los recursos asignados para el funcionamiento de la instalación se agotaron por completo. Ante este escenario, la dependencia gubernamental prevé solicitar una ampliación presupuestal a la Secretaría de Administración y Finanzas.
Durante el presente ejercicio fiscal, la Planta Productora de Mezclas Asfálticas contó con un presupuesto autorizado de mil 409 millones 686 mil 815 pesos. Al terminarse dichos fondos, las administraciones locales se encuentran ante una disyuntiva compleja: suspender de manera indefinida las reparaciones viales o adquirir el material a través del mercado comercial.
El alto costo de recurrir al sector privado
La alternativa de comprar el insumo con proveedores externos representa un golpe financiero drástico para los gobiernos locales. Mientras que el costo por tonelada mediante la planta gubernamental es de 980 pesos, adquirirlo de manera externa eleva el precio a un rango de entre 2,000 y 2,500 pesos.
Lo anterior se traduce en un incremento de entre 1,020 y 1,520 pesos adicionales por cada tonelada, lo que representa una subida porcentual de entre 104% y 155%. En consecuencia, con el mismo presupuesto destinado originalmente al asfalto, las alcaldías apenas podrían adquirir poco menos de la mitad del material necesario en el escenario económico más costoso, comprometiendo gravemente la movilidad y la seguridad vial en la capital del país.


