Escalada bélica en medio oriente impulsa la mezcla mexicana de exportación por encima de los 100 dólares
La cotización del crudo nacional ha roto barreras históricas recientes debido a la profunda inestabilidad que atraviesa el mercado energético mundial, un fenómeno directamente vinculado con el conflicto armado en Medio Oriente que se prolonga desde hace medio año. Pese a esta coyuntura alcista, la administración federal mantiene proyecciones económicas basadas en una eventual moderación de los costos internacionales a mediano plazo.
Impacto directo en la mezcla mexicana
Durante la jornada más reciente, la Mezcla Mexicana de Exportación se situó en US$105 por barril, registrando así su segundo día consecutivo cotizando por encima de la línea centenaria. Este comportamiento refleja un salto diario del 5%, de acuerdo con los registros analizados por los mercados financieros.
A pesar de estos niveles extraordinarios, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha planteado escenarios más conservadores dentro de su reciente Paquete Económico. Las proyecciones oficiales calculan que el valor promedio del hidrocarburo nacional cierre en US$78 por barril para el término de 2026, descendiendo aún más hasta los US$62 de cara al año 2027.
Repercusiones en las finanzas públicas y producción
El comportamiento de los precios del petróleo representa un factor de máxima sensibilidad para la economía nacional y la recaudación fiscal. De acuerdo con las estimaciones gubernamentales, cualquier variación de un dólar en el promedio del crudo genera un impacto directo de MXN$9.600 millones en los ingresos petroleros del país.
En sus criterios de política económica para el año 2027, la dependencia federal argumentó: Un aumento en el precio del petróleo incrementa los ingresos por exportaciones de petróleo más que el incremento de los gastos por importación de hidrocarburos para Pemex
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Cabe destacar que Petróleos Mexicanos, la compañía estatal encargada de la extracción principal, ha reducido sus volúmenes de venta al exterior en un 50% desde el año 2024. Esta disminución responde a la estrategia gubernamental impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para alcanzar la autosuficiencia en la refinación y producción de combustibles dentro del territorio nacional.
Tensiones geopolíticas y factores globales
El encarecimiento del producto mexicano no es un caso aislado, sino el reflejo de una tendencia generalizada en las principales plazas energéticas del planeta. Las hostilidades en el Golfo Pérsico —zona estratégica por donde transita aproximadamente el 20% del comercio internacional de petróleo y gas natural licuado— han encendido las alarmas globales.
Como referencia internacional, el crudo estadounidense WTI operaba cerca de los US$103 por barril, mientras que el referente europeo Brent rozaba los US$108. Estos incrementos están fuertemente motivados por el temor a interrupciones drásticas en las cadenas de suministro tras el recrudecimiento de las tensiones políticas y militares en la región.
Asimismo, los fundamentos de la oferta y la demanda han jugado un papel determinante en esta racha alcista. Según un análisis elaborado por el grupo financiero Actinver, el valor del WTI rebasó la barrera de los US$100 después de que Arabia Saudita notificara a la OPEP un desplome en su bombeo de 1,9 millones de barriles diarios, situando su producción en 6,2 millones, su registro más bajo desde el año 1990.


