Un escenario electoral totalmente abierto
Lo que hace pocas semanas parecía una ventaja insalvable se ha transformado en una disputa de pronóstico reservado. El actual mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afronta la segunda vuelta del 25 de octubre con serias posibilidades de victoria, consolidando una remontada que ubica los diferentes sondeos en una situación de empate técnico frente a su contrincante, Flávio Bolsonaro.
Durante la primera vuelta celebrada el pasado 4 de octubre, el candidato conservador se impuso con el 47,03% de los sufragios válidos, superando el 45,15% obtenido por el líder progresista. Dado que la mayor parte de los apoyos restantes se inclinó hacia opciones de centroderecha y derecha, los pronósticos iniciales favorecían al sector opositor.
No obstante, la estrategia del oficialismo se volcó en recortar distancias mediante una campaña intensiva. El objetivo principal ha sido movilizar a un sector clave del electorado: los votantes que optaron por la abstención en la primera jornada, un universo compuesto por 33.441.825 ciudadanos, lo que representa el 21,08% del padrón nacional.
Radiografía de los sondeos de intención de voto
Las últimas mediciones reflejan la extrema paridad que impera en el gigante sudamericano a pocos días de la definición presidencial.
La consultora Datafolha publicó el 22 de octubre un estudio que sitúa a los aspirantes en virtual empate técnico, otorgando a Bolsonaro el 50,47% de los votos válidos frente al 49,53% de Lula. El trabajo demoscópico, que consultó a 2.520 personas entre el 20 y el 22 de octubre con un margen de error del 2%, evidenció un estrechamiento de la diferencia en comparación con la semana previa, cuando la ventaja opositora era de cuatro puntos.
Datafolha: Flávio Bolsonaro e Lula empatam com 50% dos votos válidos cadahttps://t.co/jE1XOTOlEC
— Folha de S.Paulo (@folha) October 22, 2026
En la misma línea, Vox Brasil difundió el 23 de octubre un sondeo que coloca al actual presidente ligeramente arriba con el 50,6% de los votos válidos, superando por escaso margen al 49,4% del candidato derechista. La brecha de 1,2 puntos porcentuales se mantiene dentro del margen de error fijado en el 2,15%.
Por el contrario, el estudio de RealTime Big Data concedió una ventaja más holgada a la oposición, registrando un 52% para Bolsonaro frente al 48% del postulante oficialista, tras encuestar a 2.000 ciudadanos. Por su parte, el informe de Quaest reflejó igualmente un escenario sumamente ajustado, con un 45% de las preferencias para el senador opositor y un 44% para el mandatario.
Factores detrás de la remontada y panorama económico
El repunte del jefe de Estado en las preferencias ciudadanas responde a diversas medidas recientes de alto impacto social y político implementadas por su administración.
“Los esfuerzos del actual presidente por reducir la brecha parecen haber dado algunos resultados tras la aprobación de la reforma que pone fin a la jornada laboral de seis días de trabajo por uno de descanso (6×1) y el pago anticipado de los beneficios de Bolsa Família a comienzos de octubre, que incluyó un aumento del 15%, además de otras promesas de campaña con un costo fiscal elevado”, detalla un análisis elaborado por Oxford Economics.
El mismo reporte financiero puntualiza que «Bolsonaro aventaja a Lula por 1,8 puntos porcentuales, frente a los 3 puntos inmediatamente posteriores a la primera vuelta».
Asimismo, la firma económica advierte sobre los retos ineludibles que heredará el próximo gobierno: “Independientemente del resultado, cualquiera de los dos candidatos deberá abordar el aumento de la deuda pública, el elevado endeudamiento de los hogares y la desaceleración del crecimiento económico. La aprobación de reformas clave requerirá negociaciones con el bloque centrista del Congreso. Si bien un gobierno de Bolsonaro podría disponer de mayor margen político para impulsar reformas, su agenda de políticas y su capacidad para conseguir apoyo parlamentario siguen siendo inciertas, en particular en la Cámara de Diputados. Si Lula da Silva es reelegido, la gobernabilidad podría resultar más difícil debido a la mayor representación del partido de Bolsonaro en el Senado”.


