El Presupuesto 2027 aplaza la consolidación fiscal y mantiene las alertas de los mercados sobre la deuda de México
El proyecto económico presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para el ejercicio fiscal de 2027 no ha logrado disipar por completo las inquietudes de los especialistas financieros y calificadoras en torno a la estabilidad crediticia a mediano plazo. Aunque los mercados reconocen que las proyecciones macroeconómicas guardan mayor congruencia con la realidad actual, persiste una marcada preocupación debido a que el saneamiento de las cuentas públicas continúa postergándose.
Un déficit superior al proyectado inicialmente
De acuerdo con el documento entregado por el titular de la dependencia, Edgar Amador, se contempla que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) alcancen un 3.9% del Producto Interno Bruto (PIB) durante el próximo año. Esta cifra supera el 3.5% que se había delineado de manera preliminar en los criterios generales de política económica, marcando la tercera ocasión consecutiva en que se aplaza la meta de convergencia fiscal.
Frente a esta situación, actores clave del sector financiero han señalado que el objetivo gubernamental de reducir el déficit al 3% del PIB se ha transformado en una meta sumamente lejana. Para Luis Gonzali, vicepresidente y codirector de inversiones en Franklin Templeton, las medidas adoptadas se quedan cortas ante los desafíos económicos globales y locales.
«No creemos que sea suficiente para detonar un evento crediticio, pero no manda la señal correcta», opinó Gonzali, quien añadió que detrás de estas cifras se percibe una falta de determinación política para implementar recortes presupuestarios más drásticos y acelerados.
La defensa de la Secretaría de Hacienda
Por su parte, el secretario de Hacienda, Edgar Amador, defendió la estrategia económica de la administración federal durante su comparecencia, argumentando que el equipo gubernamental se mantiene firme en una ruta de ajuste prudente y metódico que salvaguarde la economía nacional.
«Lo que estamos haciendo busca preservar y mejorar la calidad del crédito público del país y hacia allá vamos», aseveró el funcionario federal ante los cuestionamientos de la prensa y diversos analistas especializados en finanzas públicas.
En la misma línea, el titular de la SHCP enfatizó un balance favorable respecto a las acciones previas de la administración: «Tenemos una reducción acumulada del déficit de 1.8 puntos porcentuales del PIB respecto del ejercicio de 2024. Estamos comprometidos con una convergencia paulatina, responsable y ordenada».
Factores de riesgo: Pemex y la rigidez del gasto
A pesar de las posturas oficiales, los expertos advierten que las amenazas estructurales continúan latentes. Guillermo Guzmán, director de la academia de inversiones Trading Advisor, señaló que el presupuesto refleja una consolidación lenta y carece de una estrategia tributaria que fortalezca de manera contundente la recaudación fiscal.
Asimismo, la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) sigue figurando como un factor de vulnerabilidad crítica. La dependencia de la empresa productiva del Estado respecto al respaldo financiero del gobierno federal genera dudas sobre su capacidad futura para autofinanciarse y dejar de representar una carga fiscal permanente.
Analistas de Banamex coincidieron en que, si bien el país mantiene condiciones para conservar su grado de inversión en el corto plazo, la trayectoria ascendente que muestra la razón de deuda a PIB y la reducción del espacio fiscal limitan la capacidad de maniobra frente a choques externos imprevistos o fluctuaciones severas en el tipo de cambio.
La apuesta por la inversión y el crecimiento
Ante el aplazamiento de las metas de equilibrio fiscal, la estrategia económica descansa fundamentalmente en la reactivación del crecimiento económico mediante un fuerte impulso a la inversión tanto pública como privada. El plan gubernamental contempla canalizar un monto aproximado de 5.7 billones de pesos entre 2026 y 2030 para el desarrollo de infraestructura estratégica en sectores clave como energía, hidráulica, logística y transporte.
No obstante, los especialistas advierten que este escenario convive con un entorno internacional marcado por la incertidumbre comercial y las tensiones geopolíticas, lo que podría restar efectividad a los planes oficiales de dinamizar la economía nacional en los próximos años.


