Un posible acuerdo bilateral para transformar la balanza comercial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró recientemente que su administración se encuentra muy cerca de concretar un convenio estratégico con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el cual tendría como propósito fundamental llevar el déficit comercial de Estados Unidos con México hasta un nivel mínimo o nulo.
Durante su intervención en un evento de carácter político celebrado en Kansas, el mandatario estadounidense conversó con el senador Roger Marshall sobre el estado financiero entre ambas naciones norteamericanas, destacando la magnitud de las cifras que su administración busca equilibrar a través de la diplomacia comercial y nuevas negociaciones bilaterales.
“¿Qué me dirías si te dijera que (el déficit) podría bajar hasta cero? ¡Ya no vamos a perder 150 mil millones de dólares con México!”, expresó Trump ante los asistentes al mitin, generando altas expectativas sobre los próximos anuncios económicos entre los dos países vecinos.
Hasta el momento, las autoridades de la Casa Blanca no han especificado si este supuesto entendimiento estará directamente vinculado con las revisiones vigentes del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ni se han revelado los mecanismos técnicos que se emplearán para alcanzar una meta tan ambiciosa en el intercambio de mercancías y productos industriales.
Presiones sobre el sector energético y posturas oficiales
Paralelamente a las declaraciones emitidas desde territorio estadounidense, la jefa del Ejecutivo federal en México, Claudia Sheinbaum, confirmó que sostuvo comunicaciones directas con el líder de la Casa Blanca. Durante dichos diálogos, la administración norteamericana ha intensificado su interés en que la nación latinoamericana incremente la adquisición de gas natural procedente de Estados Unidos.
Asimismo, la mandataria mexicana reveló que Washington ha manifestado intenciones de abrir espacios para que empresas del sector energético estadounidense tengan participación directa dentro de Petróleos Mexicanos (Pemex). No obstante, el gobierno federal mexicano ha delineado una línea roja inquebrantable respecto a la soberanía de la empresa estatal.
“Sí se ha tocado ese tema, pero no ha habido ni insistencia, sino sencillamente se aclara que en México no se puede eso”, declaró Sheinbaum tajantemente durante su tradicional conferencia matutina ante los medios de comunicación.
A pesar de la negativa en cuanto al control directo de la petrolera nacional, la presidenta mexicana recordó que existen esquemas alternativos de colaboración que se apegan estrictamente al marco legal vigente en el país. Como ejemplo, mencionó el modelo de operaciones que mantiene la empresa Sempra Energy en el municipio de Ensenada, Baja California, donde opera una planta especializada en la licuefacción de gas importado desde la unión americana con destinos de exportación hacia el mercado asiático.
“Entonces, hay distintos mecanismos que están dentro de la ley y hemos sido muy claros en ese sentido”, remarcó la titular del Ejecutivo, buscando disipar cualquier incertidumbre sobre los límites de la cooperación energética transfronteriza.
Perspectivas en materia arancelaria
En el contexto de estas complejas negociaciones diplomáticas y comerciales, trascendió que el equipo económico de la administración de Donald Trump también estaría evaluando y discutiendo con sus homólogos mexicanos una posible reducción de los aranceles aplicados al acero y al aluminio.
Estas conversaciones se desarrollan en un escenario donde ambos gobiernos buscan estabilizar sus cadenas de suministro y calmar las tensiones proteccionistas, todo ello mientras se afinan los detalles sobre el futuro a mediano plazo de los convenios comerciales que regulan la región de Norteamérica.


