Descartan riesgos inmediatos para la calificación crediticia de México desde la Secretaría de Hacienda
El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador, rechazó categóricamente que la evaluación crediticia del país se encuentre en una situación de vulnerabilidad inminente ante las principales agencias internacionales, argumentando que las finanzas públicas mantienen una dirección firme hacia la estabilidad a largo plazo.
Confianza en las evaluaciones soberanas
Durante su comparecencia ante el poder legislativo con motivo de la glosa del informe gubernamental y la entrega del presupuesto, el funcionario federal enfatizó que la totalidad de las firmas especializadas que vigilan la economía nacional respaldan el estatus financiero de la nación.
“Las ocho agencias que evalúan la deuda soberana del país la califican como grado de inversión y no tenemos en el corto plazo un conjunto de variables de riesgo que puedan poner en predicamento esta condición (grado de inversión)”, sostuvo el secretario ante los legisladores.
Actualmente, el país conserva esta condición financiera indispensable frente a entidades globales de gran peso como S&P Global, Moody’s y Fitch Ratings. No obstante, las dos últimas instituciones han colocado al territorio mexicano en una posición de cautela, muy cercana al umbral de los bonos especulativos, tras advertir sobre la necesidad de aplicar ajustes fiscales más rigurosos y atenuar el debilitamiento en la solidez de las cuentas públicas.
Trayectoria de la deuda y comparativa histórica
Al referirse al endeudamiento gubernamental, el responsable de las finanzas nacionales indicó que la proyección de ubicar la deuda en un 55% del Producto Interno Bruto (PIB) para el próximo ejercicio fiscal representa un parámetro prudente, perfectamente manejable y alineado con los estándares internacionales, situándose incluso por debajo de naciones con estructuras económicas semejantes.
Asimismo, detalló que se ha trazado una ruta de contención para que este indicador converja y se estabilice alrededor del 56% del PIB hacia el horizonte del año 2030, reafirmando el compromiso institucional de evitar un incremento desproporcionado en los compromisos financieros del Estado.
Para respaldar esta postura, el funcionario expuso un análisis comparativo sobre la velocidad de acumulación de pasivos entre administraciones recientes. De acuerdo con las cifras presentadas, durante la gestión actual el endeudamiento ha registrado un incremento acumulado del 9%, una cifra menor en contraste con el aumento del 19% observado en el sexenio precedente y del 22% reportado en el periodo gubernamental previo.
“Estamos estabilizando la métrica, la tasa de crecimiento de esa métrica es cada vez menor, porque queremos estabilizar esa métrica para tener un nivel y una dinámica de la deuda pública sostenible en el largo plazo”, puntualizó el titular de la SHCP.
Ajuste fiscal y perspectiva del déficit
En cuanto al balance presupuestario, el responsable de la economía mexicana señaló que los Requerimientos Financieros del Sector Público cerrarán el año en curso en un 4,1% del PIB, registrando un descenso moderado hacia el 3,9% del PIB para el siguiente ciclo anual. Esta cifra global refleja una disminución acumulada de 1,9 puntos porcentuales en comparación con los niveles observados al arranque de la actual administración federal, evidenciando una estrategia de consolidación gradual y responsable.
Aclaraciones sobre la ejecución presupuestaria
Durante la sesión de preguntas y respuestas, el secretario abordó los señalamientos de la oposición legislativa respecto a una aparente subutilización de los recursos públicos durante el primer semestre del año, periodo en el cual el gasto neto pagado se situó por debajo de la calendarización original aprobada en el presupuesto.
Frente a los cuestionamientos sobre una discrepancia de casi medio billón de pesos frente a lo programado entre enero y junio, el funcionario rechazó categóricamente que se trate de un subejercicio y explicó que la dinámica del gasto suele registrar variaciones temporales que se compensan conforme avanza el año fiscal.
“El subejercicio solamente puede establecerse al final del ejercicio fiscal, básicamente lo que podemos ver en los reportes parciales es un ejercicio que puede ir por debajo del calendario, por debajo de lo programado. No es estrictamente un subejercicio”, concluyó ante el pleno del Senado, garantizando que las erogaciones se reflejarán puntualmente en el cierre contable anual.


