Sostenibilidad fiscal y perspectivas para la deuda pública
Durante una extensa comparecencia que se prolongó por siete horas ante la Cámara de Diputados, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aseguró que los compromisos financieros del país se mantienen firmes y bajo control. En el marco de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno y la discusión del Paquete Económico 2027, el funcionario federal enfatizó que los pasivos nacionales no representan ninguna amenaza ni para la estabilidad macroeconómica general ni para la economía cotidiana de las familias mexicanas.
De acuerdo con las proyecciones presentadas por la dependencia, se estima que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), considerado el indicador más amplio de las obligaciones financieras del Estado, cierre en un 55% del Producto Interno Bruto (PIB) hacia el año 2027. La meta institucional apunta a lograr una estabilización en torno al 56% del PIB para el horizonte del año 2030.
Al respecto, el responsable de las finanzas públicas argumentó que “un coeficiente de 56% del PIB es perfectamente manejable y financiable en los mercados de crédito locales y en los mercados de crédito globales y se encuentra dentro de los márgenes de economías de desarrollo similar a México”.
Asimismo, la estrategia gubernamental contempla alcanzar un superávit primario equivalente al 0,1% del PIB para 2026 y elevarlo al 0,5% del PIB en 2027. Esta medida busca facilitar la convergencia gradual tanto del costo financiero como del volumen total de los pasivos soberanos. Para reforzar su postura, el titular de la SHCP sentenció que “el coeficiente de deuda-PIB de México no es una variable que deba de preocuparle ni a los hogares, ni a las empresas, ni a los diputados, ni a las diputadas, ni a los medios. Es una variable, es un coeficiente que está dentro de los márgenes razonables”.
En materia de déficit público, la administración federal prevé que el indicador cierre el ejercicio de 2026 en un 4,1% del PIB, registrando un descenso hasta el 3,9% del PIB para 2027. El secretario destacó que este comportamiento refleja una consolidación fiscal responsable, logrando recortar el déficit en 1,7 puntos porcentuales en comparación con los niveles observados en 2024.
Comportamiento cambiario y proyecciones económicas
Ante los cuestionamientos de los legisladores respecto a la reciente volatilidad y depreciación de la moneda nacional frente al dólar —impulsadas por ajustes en las tasas de referencia internacionales y la postura de la Reserva Federal estadounidense—, la dependencia federal minimizó las variaciones y aseguró que la cotización se mantiene alineada con las previsiones oficiales.
El funcionario recordó que el tipo de cambio ha mostrado un comportamiento congruente con los parámetros establecidos al inicio del ejercicio fiscal. “El tipo de cambio está básicamente en los niveles que se encontraba el 1 de enero de este año, no ha tenido mayor cambio en lo que va del ejercicio”, declaró, añadiendo que la paridad se mantiene “en línea con el tipo de cambio promedio estimado para el ejercicio 2026”.
Las estimaciones oficiales contemplan que la moneda estadounidense cierre el presente año cotizando alrededor de los 17,80 pesos por dólar, ubicándose en los 18 pesos para el cierre de 2027. Estas cifras guardan congruencia con el consenso recabado por la Encuesta Citi de Expectativas, cuyos analistas pronostican un promedio de 17,50 pesos para 2026 y de 18 pesos para el año posterior. “Hemos sido muy cuidadosos en no apartarnos de manera sensible respecto de las estimaciones del mercado y nuestras estimaciones. Creemos que este es un presupuesto responsable en ese sentido, busca adscribirse de manera razonada al consenso que está en el mercado”, puntualizó el secretario.
Respuesta ante cuestionamientos sobre el crecimiento
Frente a las críticas de la oposición vinculadas al ritmo de expansión de la actividad económica en un entorno global desafiante, marcado por tensiones geopolíticas y modificaciones en los flujos comerciales de Norteamérica, el representante de Hacienda exhortó a los congresistas a valorar con mesura los resultados recientes.
Durante el segundo trimestre del año, el PIB nacional experimentó un avance anual del 2,1%, marcando el registro más elevado desde principios de 2022. Por su parte, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) reportó un incremento del 3,4% anual en el séptimo mes del año, superando los pronósticos iniciales del sector privado.
Para el cierre del año en curso, la dependencia anticipa una tasa de crecimiento de entre el 1% y el 2%, mientras que para 2027 se proyecta un rango de expansión de entre el 1,5% y el 2,5%. El secretario concluyó su intervención subrayando la relevancia de mantener la prudencia y el optimismo fundamentado: “No hay que menoscabar, no hay que menospreciar, tenemos una economía que está en una buena zona de crecimiento”, al tiempo que reiteró que la solidez económica resulta indispensable para cumplir con las expectativas de las agencias calificadoras internacionales.


