La entidad financiera Citi ha ajustado de forma significativa sus perspectivas de precios para los dos principales criptoactivos del mercado, impulsada por un escenario de mayor dinamismo en la inversión, un incremento en la participación de los usuarios y un entorno macroeconómico que vuelve a favorecer el apetito por el riesgo tras un periodo de cautela.
Nuevas metas y pilares de valoración
El banco modificó su estimación base a un plazo de doce meses para el bitcoin, elevándola hasta los US$113.000 desde su cálculo previo de US$82.000. Asimismo, la previsión para el ether experimentó un incremento al pasar de US$2.240 a US$3.028. Estas revisiones se sustentan en la evolución favorable de tres variables fundamentales que componen el modelo analítico de la institución: la actividad de la red, los factores macroeconómicos y la entrada de capital a través de fondos cotizados.
El repunte en la llegada de capitales concentra el mayor impacto dentro de las proyecciones actualizadas. La institución financiera proyecta ahora la llegada de US$5.000 millones en flujos nuevos para el bitcoin dentro de su escenario principal, mientras que para el ether calcula un volumen equivalente al 33% de lo estimado para la criptomoneda pionera.
“Los flujos siguen siendo el principal impulsor de los retornos”, sostuvo Alex Saunders, analista de Citi, quien además anticipa que estas dinámicas de inversión mantendrán una tendencia sostenida y gradual a medida que los intermediarios financieros tradicionales adopten estos instrumentos.
El impacto de los flujos, la actividad y la macroeconomía
Dentro del modelo del bitcoin, el flujo estimado de capital aporta US$14.600 a la cotización base. Por su parte, el indicador de actividad, que mide métricas de adopción y uso, incrementó su valor asignado hasta los US$91.000, respaldado por una proyección de expansión de usuarios del 20% en el escenario central.
El pilar macroeconómico aporta otros US$8.300 a la valoración, un ajuste impulsado principalmente por el comportamiento favorable del índice S&P 500, considerado por la entidad como el principal barómetro de riesgo para los activos digitales. Adicionalmente, el cruce alcista del activo por encima de su media móvil de 200 días ha reforzado las expectativas positivas sobre el comportamiento futuro de los volúmenes de inversión.
“Ahora asumimos entradas de US$5.000 millones en el escenario base durante 12 meses, frente a cero, dado el sentimiento positivo”, indicó Citi, señalando que la recuperación también responde a la disminución de la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos y al renovado interés por alternativas frente a la devaluación monetaria tradicional.
A pesar del optimismo, los rangos estimados reflejan la volatilidad inherente a estos mercados. El escenario alcista para el bitcoin se sitúa en US$151.000, mientras que la perspectiva bajista contempla un nivel de US$43.130 ante posibles escenarios de contracción económica global o reversión en los flujos de los fondos cotizados.
Revisión al alza para el ether
La actualización de las proyecciones también alcanzó al ether, cuyo objetivo a doce meses se fijó en US$3.028. Aunque el modelo incorpora los mismos tres componentes que el bitcoin, la dinámica interna de su red posee un peso específico diferenciado debido a su utilidad como infraestructura tecnológica y dinero programable.
“ETH es especialmente sensible a la actividad dado su uso potencial como dinero programable, en lugar de la narrativa de bitcoin como ‘reserva de valor’”, señaló Saunders. El componente de actividad de esta criptomoneda fue ajustado a US$2.376, tras refinar las métricas para excluir transacciones menores que no reflejan transacciones económicas reales.
En cuanto al componente macroeconómico, este añade US$422 a la previsión del ether, destacando que su correlación con las bolsas de valores es notablemente más fuerte que en el caso del bitcoin. Por el lado de la inversión institucional, ingresos por US$1.000 millones en sus respectivos vehículos cotizados han demostrado tener un impacto directo de aproximadamente el 8,6% sobre su cotización.
Finalmente, los escenarios extremos para el ether contemplan una cota alcista de US$4.244 y un nivel de soporte adverso en US$1.157, dejando en manos de la evolución bursátil, la adopción tecnológica y los flujos de capital el cumplimiento de estas metas en el mediano plazo.


