Bajo el modelo de Nayib Bukele, legisladores del PAN impulsan prisión de máxima seguridad y penas drásticas para funcionarios coludidos con la mafia
En un movimiento político que busca transformar el combate a la corrupción gubernamental y los nexos con el crimen organizado, los diputados federales pertenecientes al Partido Acción Nacional (PAN) han puesto sobre la mesa una ambiciosa y polémica iniciativa legal. La propuesta busca modificar de manera profunda el marco normativo actual, estableciendo castigos severos que alcanzarían condenas de hasta 140 años de prisión para aquellos servidores públicos que decidan colaborar o mantener lazos con las estructuras del narcotráfico.
El proyecto legislativo diseñado por la bancada opositora contempla modificaciones sustanciales tanto al Código Penal Federal como a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada. Con estas adecuaciones, los legisladores pretenden cerrar cualquier resquicio legal que permita la impunidad de actores gubernamentales que utilicen su posición de poder para beneficiar a las organizaciones criminales que operan en territorio nacional.
Sanciones ejemplares y el llamado a la clase política
Durante la presentación formal de la iniciativa, Elías Lixa, coordinador del grupo parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados, enfatizó la urgencia de aplicar medidas verdaderamente ejemplares contra la narcopolítica. El representante popular exigió a la bancada oficialista de Morena dejar de lado cualquier actitud de protección hacia funcionarios señalados por colaborar con la delincuencia organizada.
Durante su intervención, el legislador hizo alusión directa a situaciones recientes que han sacudido la esfera política mexicana, como el caso del exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien ha enfrentado señalamientos desde el gobierno estadounidense por supuestos vínculos con carteles de la droga. Para Lixa, esta propuesta legislativa funcionará como una prueba de fuego para saber si los distintos grupos parlamentarios están dispuestos a romper lazos con las mafias.
“En la iniciativa se verá quieren desprenderse de los vínculos que tienen con el crimen organizado o seguiremos viendo complacencias de Morena y el Gobierno”, declaró el diputado panista ante los medios de comunicación.
Características de la nueva propuesta punitiva
El núcleo de la reforma promovida por Acción Nacional no se limita únicamente al incremento de los años de reclusión. El documento presentado establece rangos de castigo que oscilan entre los 80 y 140 años de cárcel, acompañados por sanciones económicas que van de los 12 mil a los 24 mil días de multa. Asimismo, se plantea que este tipo de ilícitos sean catalogados bajo la figura de delitos imprescriptibles, lo que significaría que la acción de la justicia no caducaría con el paso del tiempo, permitiendo perseguir a los responsables sin importar los años transcurridos.
Aunado a las penas corporales y económicas, la estrategia del partido opositor incluye la creación de una infraestructura penitenciaria especializada. Esta medida se encuentra detallada dentro del documento estratégico titulado 111 propuestas para México, donde se argumenta la imperiosa necesidad de contar con un centro de reclusión enfocado exclusivamente en criminales de alta peligrosidad y políticos corrompidos.
“Será un centro con máxima seguridad y tecnología avanzada”, detalla el documento oficial del partido, el cual también critica duramente la estrategia de seguridad implementada por la administración federal actual, señalando una supuesta ausencia de políticas eficaces para desarticular a los cárteles.
La inspiración salvadoreña y el modelo CECOT
El componente más llamativo de la propuesta panista es la construcción de una mega cárcel de máxima seguridad abiertamente inspirada en el modelo carcelario impulsado en El Salvador por la administración del presidente Nayib Bukele, un sistema que ha acaparado reflectores a nivel internacional por su dureza y capacidad operativa.
Fue a principios de 2023 cuando el gobierno salvadoreño inauguró el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), concebido como la prisión más grande de América Latina. Este complejo fue diseñado específicamente para albergar a miles de integrantes de estructuras pandilleras consideradas como las principales generadoras de violencia en aquel país centroamericano.
La infraestructura de dicha prisión destaca por contar con cientos de miles de metros cuadrados de construcción, sólidos muros de concreto que superan los once metros de altura, perímetros protegidos con cercos electrificados y torres de vigilancia operativas las veintivicios horas del día. El diseño arquitectónico divide el penal en diversos pabellones autónomos, complementados con tecnología de punta en materia de monitoreo y la presencia permanente de fuerzas especiales de seguridad y elementos castrenses en los anillos exteriores, garantizando un aislamiento total del exterior.
Con la adopción de este referente internacional, el PAN busca replicar un esquema donde los reclusos de mayor jerarquía e influencia criminal pierdan cualquier capacidad de comunicación y control sobre el exterior, trasladando una fórmula similar al contexto mexicano para frenar la corrupción dentro de las instituciones del Estado.


