El panorama financiero mexicano se encuentra ante una transformación significativa después de que la Cámara de Diputados aprobara la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos. La iniciativa legislativa pretende disminuir la dependencia del dinero en efectivo e incentivar el uso de herramientas virtuales, tarjetas y códigos QR en múltiples operaciones cotidianas.
Alcances de la nueva legislación y sectores involucrados
Lejos de prohibir de forma absoluta el papel moneda en el territorio nacional, la normativa otorga facultades a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para designar industrias o rubros específicos donde las transacciones deban ejecutarse de manera estrictamente electrónica. Aunque todavía no existe un listado definitivo, el Gobierno federal ha señalado a las gasolineras y las casetas de peaje como los puntos iniciales para implementar esta medida.
Los datos oficiales reflejan la magnitud del reto. En el sector gasolinero, apenas el 7% de las operaciones totales se cubrió mediante tarjeta durante 2025. Por otra parte, la red administrada por Caminos y Puentes Federales (Capufe) reportó ingresos por 39,085 millones de pesos en 2024, donde el telepeaje captó el 58.2% y el resto correspondió a métodos tradicionales, incluyendo el efectivo.
Alternativas electrónicas y accesibilidad bancaria
Para facilitar la transición, las autoridades promueven diversas opciones tecnológicas que evitan la obligación de poseer una tarjeta plástica tradicional. Entre los mecanismos contemplados se encuentran las transferencias mediante SPEI, el sistema de Cobro Digital (CoDi) a través de códigos QR o tecnología NFC, el envío de Dinero Móvil (DiMo) utilizando únicamente el número telefónico, y las plataformas internacionales de pago móvil como Apple Pay y Google Pay.
Asimismo, la legislación contempla el uso de la CURP Digital con datos biométricos como un mecanismo válido para simplificar la apertura de cuentas bancarias y la contratación de servicios financieros a distancia, permitiendo que los ciudadanos validen su identidad sin necesidad de trasladarse físicamente a una sucursal.
Experiencias internacionales y los retos locales en México
La administración federal ha puesto la mira en casos de éxito internacional como el sistema Pix en Brasil o la plataforma UPI en la India, las cuales han logrado masificar los pagos digitales entre millones de usuarios. Sin embargo, expertos y legisladores advierten sobre las barreras estructurales que persisten en el país, tales como la conectividad deficiente en zonas alejadas, los riesgos de fraude y el peso de la economía informal.
Al respecto, José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), señaló que el 85% de las operaciones inferiores a 500 pesos todavía se realiza en efectivo, fijando como meta gubernamental alcanzar al menos un 50% de adopción de pagos digitales hacia 2027.
La normativa también prevé excepciones para casos de fallas técnicas o interrupciones imprevistas en la red de internet, permitiendo que los comercios acepten temporalmente efectivo o cheques hasta que los sistemas virtuales recuperen su funcionamiento habitual. Una vez que el Senado concluya la revisión de la minuta y se publique en el Diario Oficial de la Federación, las autoridades contarán con plazos específicos para definir los lineamientos de esta transición gradual.


