Analistas aconsejan arriesgar todo por Nvidia ante una supuesta lectura errónea del mercado tecnológico
En la antesala de la presentación de los resultados financieros de Nvidia, la institución financiera Cantor Fitzgerald ha emitido una advertencia a los mercados. Según el análisis de la entidad, los inversores están interpretando el panorama actual bajo una premisa equivocada, al asumir que la inteligencia artificial funciona como un modelo de suma cero donde el fabricante de procesadores gráficos perderá relevancia frente a las soluciones internas de los gigantes tecnológicos.
Frente a esta perspectiva pesimista, el equipo de analistas encabezado por C.J. Muse sostiene que, a pesar de que la compañía tecnológica podría ceder terreno en el volumen de unidades despachadas de manera individual frente a los componentes personalizados de la competencia, su participación en el flujo total de ingresos se mantendrá firme y sumamente competitiva. La clave de esta resistencia radica en que la corporación ha diversificado su modelo de negocio, expandiéndose hacia sectores críticos como la infraestructura global de centros de datos, los sistemas integrados, el desarrollo de modelos avanzados, el sector energético y las soluciones de financiación.
Una recomendación firme ante la divergencia bursátil
Bajo esta lectura optimista, la entidad financiera mantiene una recomendación de sobreponderar el valor en cartera y posiciona a la empresa como una de sus prioridades absolutas en el mercado bursátil, estableciendo un precio objetivo de US$350. Para fundamentar esta postura, el equipo de expertos expresó en su reporte: “Si crees en lo anterior, es hora de cerrar los ojos y apostar masivamente por NVDA”.
Este análisis surge en un contexto donde el rendimiento bursátil de la compañía ha quedado ligeramente rezagado en comparación con el sector tecnológico en general. Durante el transcurso del año, los títulos acumulan una revalorización cercana al 20%, una cifra notablemente inferior al avance del 80% registrado por el índice sectorial de semiconductores SOX. Entre los principales motivos que explican esta brecha se encuentran el temor a la pérdida de cuota de mercado, la reasignación de carteras hacia otras firmas del ecosistema digital y un proceso generalizado de reajuste en las valoraciones.
No obstante, los expertos de la firma recuerdan que este comportamiento en la bolsa contrasta de manera directa con las previsiones de gasto en capital de los principales operadores de la nube, conocidos como hiperescaladores. Se estima que estas inversiones alcancen la impresionante cifra de US$1 billón durante 2026, con proyecciones de trepar hasta los US$1,5 billones para el año 2027.
Más allá de los semiconductores tradicionales
La tesis del banco de inversión se apoya en la visión estratégica planteada previamente por Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, quien describe la industria mediante la metáfora de un pastel estructurado en cinco capas: suministro energético, arquitectura de cómputo y chips, centros de datos, modelos de inteligencia artificial y aplicaciones finales. A esta estructura, los analistas de Cantor Fitzgerald añaden un sexto elemento fundamental: la ingeniería financiera.
El informe pone de relieve la creación de un ambicioso mecanismo financiero destinado a movilizar más de US$500.000 millones de capital procedente de terceros para financiar la infraestructura tecnológica necesaria. Esta estrategia incluye inversiones directas y acuerdos comerciales con proveedores de servicios en la nube, lo que facilita la adquisición de los sistemas de la marca y transforma las unidades de procesamiento gráfico en activos financieros susceptibles de ser fondeados a escala institucional.
Mediante esta metodología, la compañía logra disminuir su dependencia comercial de los cuatro grandes operadores del sector, abriendo un abanico de oportunidades en nubes emergentes, corporaciones tradicionales, administraciones públicas y empresas nativas del sector digital. Asimismo, la firma destaca que, incluso en aquellos centros de datos donde se utilicen aceleradores desarrollados por terceros, Nvidia mantiene la capacidad de proveer componentes esenciales para el resto del rack, compensando cualquier retroceso en la venta de chips principales.
Proyecciones económicas y escenario a futuro
Para ilustrar el potencial económico a largo plazo, el banco de inversión elaboró diferentes escenarios proyectados hacia el año 2030. Si la compañía lograse retener una cuota del 60% del mercado, los ingresos derivados exclusivamente de los centros de datos rondarían los US$1,05 billones. En el caso de alcanzar el 70%, la cifra ascendería a US$1,23 billones, mientras que un dominio del 80% elevaría los ingresos hasta aproximadamente US$1,4 billones.
Asimismo, los cálculos más ambiciosos de la entidad contemplan un beneficio por acción situado entre los US$16 y US$17 para el año 2027, escalando hasta una horquilla de entre US$23 y US$25 para el ejercicio de 2028. Para concluir, los analistas recalcaron el estado actual de los inversores institucionales: “Los inversionistas están infraponderados en NVDA y, cuando esta acción empiece a moverse, creemos que lo hará muy, muy rápido”. El informe de resultados que se publicará próximamente servirá como la prueba de fuego definitiva para contrastar esta tesis con la realidad del mercado.


