El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, aseguró que el oficialismo nacional tiene posibilidades concretas de consolidar su continuidad en los comicios presidenciales de 2027 mediante la articulación política con mandatarios provinciales. Durante una intervención en el marco del Argentina Week de París, el dirigente radical enfatizó que la clave para asegurar un triunfo contundente desde el inicio radica en construir un sólido respaldo territorial.
“El gobierno puede ser validado electoralmente en el 2027 en una primera vuelta si hace buenas alianzas con 10, 12 gobernadores”, expresó el mandatario provincial. Asimismo, añadió que este esquema permitiría disipar las dudas de los mercados financieros: “Que tenga un buen anclaje territorial con esos gobernadores, puede ganar en primera vuelta y creo que puede despejar esos fantasmas del riesgo político”.
El impacto del contexto político en la economía
Al analizar los factores detrás de las fluctuaciones financieras, Cornejo desestimó que los indicadores adversos respondan exclusivamente a variables económicas. Desde su perspectiva, el reciente repunte del indicador elaborado por JP Morgan refleja principalmente dudas sobre la estabilidad institucional a largo plazo.
“El aumento del riesgo país es más bien el riesgo político”, argumentó, estableciendo un paralelo con naciones vecinas como Paraguay, Uruguay, Chile y Perú, donde las tensiones partidarias generan menores turbulencias en los mercados. Además, señaló que las decisiones de política monetaria en los Estados Unidos también influyen en este escenario.
Frente a este panorama, el gobernador abogó por institucionalizar políticas de Estado que trasciendan a las figuras de turno para otorgar previsibilidad a las inversiones extranjeras y al entramado de pequeñas y medianas empresas. “Yo respaldaría, no solo respaldaría, sino que creo que no hay que cambiar los lineamientos centrales, pero también aspiro a que la Argentina no dependa de una persona”, sostuvo, advirtiendo sobre el peligro de repetir ciclos de dependencia unipersonal hacia el horizonte de 2031.
Experiencias electorales y el vínculo con el PRO
Al evaluar los antecedentes inmediatos de contienda electoral, el titular del Ejecutivo mendocino recordó que las mejores performances del oficialismo se registraron allí donde se articularon acuerdos pragmáticos con administraciones locales. Citó como ejemplos los resultados obtenidos en su propia provincia, el entendimiento con Rogelio Frigerio en Entre Ríos y el pacto alcanzado con Jorge Macri en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Bajo esa lectura, sugirió que la convergencia entre La Libertad Avanza y sectores afines como el PRO resulta indispensable para optimizar la arquitectura electoral del espacio gobernante. En cuanto a la suspensión de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, calificó la medida como un acierto institucional y recordó los perjuicios económicos generados por la dispersión de candidaturas en contiendas pasadas.
Desafíos productivos y situación regional
Si bien ponderó el ordenamiento macroeconómico implementado por la administración central, Cornejo advirtió sobre la necesidad de imprimir una visión más federal y productiva para evitar asimetrías en el desarrollo económico. Señaló que el repunte sectorial se ha concentrado fuertemente en la explotación hidrocarburífera no convencional de la Patagonia y en la región pampeana, mientras que las economías regionales y el sector pyme atraviesan una etapa de retracción.
“Negar los datos no ayuda en nada”, enfatizó, explicando que las provincias del interior sufren las consecuencias de la transición económica. En el plano tributario, reclamó una revisión integral de los gravámenes distorsivos, solicitando la coparticipación total del impuesto al cheque y modificaciones en materia de combustibles.
En el plano local, repasó las perspectivas económicas para Mendoza, descartando un endeudamiento externo inmediato y apostando al desarrollo minero con proyectos de cobre en el mediano plazo. Asimismo, destacó la reactivación progresiva en la extracción de petróleo convencional y el reordenamiento del sector vitivinícola frente a las fluctuaciones del consumo global y del tipo de cambio.


