Cae el gobierno en paraguay: destituyen a santiago peña tras el escándalo financiero de ueno bank
La crisis política e institucional en Paraguay alcanzó un punto de inflexión histórico este viernes, cuando la Cámara de Senadores decidió aprobar la destitución del mandatario Santiago Peña. La determinación se tomó tras hallarlo culpable de faltas de extrema gravedad, estrechamente vinculadas con el estrepitoso colapso de una prominente entidad financiera digital en la que el propio gobernante mantenía intereses comerciales y participación económica.
El impacto institucional y la pérdida de fueros
Lejos de aceptar la dimisión que el político había presentado horas antes a través de plataformas digitales, los legisladores optaron por avanzar con el veredicto de culpabilidad. Esta decisión privó al exmandatario del curul vitalicio en el Congreso y de la inmunidad constitucional que tradicionalmente protege a los expresidentes de la nación, dejándolo en una situación de absoluta vulnerabilidad frente a los tribunales.
Ante este escenario de incertidumbre y transición, el vicepresidente Pedro Alliana se perfila como el sucesor inmediato para asumir las riendas del Ejecutivo y completar el periodo gubernamental en curso.
Investigaciones fiscales y el ascenso exprés de la entidad financiera
El trasfondo de esta crisis se originó en las irregularidades detectadas en torno al manejo de recursos públicos. Las autoridades ministeriales abrieron un total de tres investigaciones penales orientadas a esclarecer el destino de los depósitos estatales involucrados en el caso de la entidad bancaria Ueno. Las pesquisas no solo apuntan contra el propio Peña y su segundo al mando, sino que también alcanzan a diversos funcionarios y exadministradores del banco central y del fondo nacional de pensiones.
Desde los sectores legislativos se argumentó que el ahora exmandatario utilizó su posición de poder e influencia política para favorecer a una institución privada, canalizando cientos de millones de dólares procedentes de fondos estatales de pensiones y exponiéndolos a quebrantos financieros severos. En un periodo extraordinariamente corto, Ueno experimentó un crecimiento exponencial, transformándose de un prestamista menor en una de las corporaciones bancarias más robustas del territorio paraguayo.
La postura del exmandatario y su mensaje a la ciudadanía
Mediante un comunicado difundido en el ámbito digital, el exjefe de Estado justificó su dimisión al cargo legislativo argumentando que su dimisión buscaba mitigar la tensión nacional. «No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal», indicó.
Asimismo, el político exhortó a los distintos sectores de la sociedad a buscar puntos de encuentro para restablecer la normalidad institucional y devolver la certidumbre a la ciudadanía. «Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas», añadió en su mensaje.
Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad. Mi responsabilidad es poner al país por encima de mi destino personal.
Hoy nos toca unirnos como…
— Santiago Peña (@SantiPenap) November 6, 2026
Denegación de plazos y protestas multitudinarias en las calles
Durante la jornada del viernes, Santiago Peña optó por no presentarse de manera presencial a su audiencia de enjuiciamiento en el recinto legislativo, a pesar de haber manifestado previamente su intención de ejercer su propia defensa. El pleno del Senado rechazó con una votación de 39 votos a favor y 3 en contra la solicitud presentada por la defensa para obtener una prórroga de 72 horas con el propósito de analizar el expediente.
El equipo jurídico del exgobernante argumentó que la notificación formal se entregó con escasas horas de anticipación a la sesión, acompañada de un volumen aproximado de 300 páginas de acusaciones y probatorias, lo que imposibilitó un análisis adecuado. Desde la perspectiva de sus defensores, en procesos similares de juicio político llevados a cabo en otras democracias del continente, los acusados han contado con semanas enteras para estructurar sus argumentos.
La intervención estatal y el aseguramiento temporal de Ueno Bank por parte de las autoridades monetarias desató una profunda turbulencia económica. La medida dejó a una cifra cercana a los 3 millones de clientes sin posibilidad de retirar sus ahorros, lo que desató protestas masivas y movilizaciones ciudadanas en diversos puntos del país sudamericano en exigencia de justicia y la devolución de los recursos afectados.


