Por qué la creación de un sistema de cuidados impulsa la economía y el desarrollo en México

Un cambio demográfico urgente

La transformación en la estructura poblacional de México ha colocado sobre la mesa la necesidad inaplazable de estructurar una red de atención integral. Mientras la proporción de habitantes en edad productiva comienza a descender, las demandas de asistencia aumentan de forma acelerada. Ante este escenario, la implementación de políticas públicas enfocadas en la asistencia se perfila como un pilar fundamental para el porvenir de la nación.

Registros recientes indican que, de los 2.5 millones de adultos mayores que vivían sin compañía en territorio mexicano durante 2022, el 51.2% manifestó requerir compañía, y un 48.3% señaló necesitar asistencia médica. Para hacer frente a esta realidad, organismos internacionales han impulsado estrategias regionales destinadas a consolidar redes de atención con estándares elevados y una corresponsabilidad efectiva entre el Estado, los hogares, la sociedad y las empresas.

Impacto directo en millones de mexicanos

El desarrollo de esta infraestructura social tiene el potencial de transformar sustancialmente las condiciones de vida de sectores vulnerables. Las proyecciones apuntan a que los beneficios podrían alcanzar a cerca de 12.7 millones de adultos mayores, al mismo tiempo que se ampliaría la cobertura educativa y asistencial para más de 272 mil infantes distribuidos en aproximadamente mil estancias especializadas. Asimismo, se prevé otorgar respaldo directo a unos 3.2 millones de individuos dedicados a labores de asistencia.

Detrás de estos indicadores se encuentran situaciones cotidianas: menores que requieren bases sólidas para su desarrollo temprano, adultos mayores que aspiran a conservar su independencia y núcleos familiares que batallan diariamente para equilibrar sus obligaciones laborales con las tareas domésticas y de atención.

Radiografía del gasto público y retornos financieros

Como un paso sin precedentes, el país logró cuantificar de manera global el presupuesto asignado a estas tareas, el cual representa el 1.26% del PIB. Este diagnóstico facilita una mejor articulación interinstitucional y optimiza la asignación de recursos hacia los sectores más desprotegidos.

Diversos análisis demuestran que canalizar capital hacia la prevención de la dependencia, la atención infantil óptima y la profesionalización de los asistentes genera dividendos cuantificables. A nivel internacional, los programas enfocados en la primera infancia arrojan rendimientos anuales de hasta el 13.7%. En el plano nacional, la implementación de esquemas de apoyo para adultos mayores recién dados de alta hospitalaria podría traducirse en ahorros netos superiores a los 45 millones de dólares anuales.

Oportunidades laborales y equidad de género

Las labores domésticas y de asistencia sin remuneración representan el 23.9% del PIB en México, una carga que recae desproporcionadamente sobre el sector femenino. Actualmente, se calcula que existen 2.6 millones de mujeres dedicadas exclusivamente a estas actividades que manifestaron su interés por integrarse al mercado laboral.

Al articular una estrategia integral que abarque desde la infancia hasta la vejez y respalde a quienes cuidan, el país no solo responde a una demanda social inaplazable, sino que sienta las bases para elevar su competitividad y consolidar un modelo de desarrollo más equitativo y próspero.

Related Articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Stay Connected

0SeguidoresSeguir
0SuscriptoresSuscribirte
- Advertisement -spot_img

Latest Articles