El peso de la tecnología en la economía nacional
El territorio colombiano se ha consolidado como el referente principal en materia digital dentro de la región hispanohablante de América Latina. De acuerdo con una reciente investigación especializada, el conjunto de aplicaciones, servicios en línea y la infraestructura física que los sostiene alcanzó un valor equivalente al 15,1% del Producto Interno Gruto (PIB) al cierre de 2025. Con este resultado, el país supera a naciones como Perú, que registró un 14,9%, México con un 14,3%, además de Argentina y Chile, ambos situados en un 12,6%.
Los detalles de este análisis fueron dados a conocer durante el desarrollo del Foro Dig.ia-LAC Colombia 2026. Dicho evento marcó el debut regional de la Alianza por una Infraestructura Digital y la Internet Abierta de América Latina, una organización que nuclea a gigantes tecnológicos de la talla de Amazon, Apple, Cisco, Google, Meta, Mercado Libre y TikTok, en colaboración con diversos gremios del sector productivo. Para la totalidad de los cinco mercados evaluados, la contribución económica conjunta se calculó en la impresionante cifra de US$483.451 millones.
Desglose del valor generado por el entorno digital
Al profundizar en el caso colombiano, el informe desglosa seis áreas fundamentales de impacto que en conjunto suman aproximadamente US$65.017 millones. El rubro más robusto corresponde al excedente del consumidor, entendido como el beneficio económico que obtienen las personas por encima de lo que realmente pagan al utilizar buscadores web, plataformas de mapas, servicios de mensajería o redes sociales. Este componente por sí solo se estimó en US$44.697,8 millones, lo que representa cerca del 69% del total nacional.
En los siguientes lugares se ubican los ingresos derivados de la actividad digital y las transacciones facilitadas mediante plataformas online, las cuales totalizan US$15.475,6 millones —incluyendo unos US$8.520 millones provenientes estrictamente de operaciones de comercio electrónico—, acompañados por los efectos indirectos en materia de innovación, valorados en US$3.581,2 millones.
Los expertos señalan un matiz metodológico indispensable para comprender adecuadamente esta lectura estadística: una porción significativa del excedente del consumidor no se refleja de manera directa en las cuentas nacionales tradicionales. Por consiguiente, el porcentaje del 15,1% representa una equivalencia estimada frente a la magnitud total de la economía y no una participación directa en el PIB medido formalmente. A modo de contraste, las estadísticas oficiales del DANE indican que el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), medido en su sentido más estricto, abarcó el 3,47% de la economía nacional.
Inversiones estratégicas en infraestructura y comercio electrónico
Frente a la creencia de que las grandes plataformas tecnológicas operan únicamente como usuarias pasivas de las redes de telecomunicaciones, la investigación documenta su rol activo como coinversoras. Durante el periodo comprendido entre 2017 y 2025, estas empresas destinaron US$3.866 millones al despliegue de centros de datos y cables submarinos en los cinco países estudiados, y ya anunciaron compromisos futuros que superan los US$17.500 millones.
Específicamente en suelo colombiano, la inyección de capital enfocada en infraestructura de nube pública y conectividad submarina ascendió a US$260 millones, generando un impacto económico directo e indirecto calculado en US$688,58 millones. A esto se le añaden US$890 millones invertidos en el eslabón logístico del comercio electrónico, con un rédito económico estimado en US$2.315 millones. Ambas líneas de inversión habrían propiciado la creación de más de 35.000 puestos de trabajo anuales.
Asimismo, las herramientas tecnológicas propiciaron una ganancia acumulada del 1,83% en los niveles de productividad laboral en el país, lo que se traduce en unos US$714,7 millones anuales. Este indicador coloca a Colombia por encima de México, aunque por detrás de naciones como Chile y Argentina. Por su parte, la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico reportó que el sector comercial digital movilizó 684,6 millones de transacciones y ventas por COP$145,4 billones durante 2025, equivalente a cerca del 7,8% del PIB, manteniendo un ritmo de expansión del 22,2% durante el primer trimestre de 2026.
Advertencias ante el panorama regulatorio
Durante el encuentro sectorial, que congregó a funcionarios del Ministerio TIC, congresistas, organismos reguladores y representantes académicos, la industria lanzó una advertencia sobre los riesgos de implementar nuevas cargas impositivas o normativas restrictivas que puedan obstaculizar el flujo de capitales.
“Que la economía digital movilice más del 15% del PIB nacional demuestra que cualquier medida restrictiva o sesgo regulatorio impacta directamente a toda la estructura productiva del país”, manifestó Mercedes Aramendía, directora ejecutiva de Dig.ia-LAC.
Para blindar este crecimiento, la hoja de ruta presentada por la alianza propone seis pilares fundamentales: esquemas fiscales equilibrados, tramitología simplificada para la instalación de infraestructura, optimización de las cadenas logísticas, incentivos para la industria creativa digital, capacitación intensiva del talento humano junto al impulso de la inteligencia artificial, y la preservación de una internet abierta que salvaguarde su estructura original por capas.


