Durante el noveno mes del año, las exportaciones mexicanas alcanzaron un valor total de 77 mil 797 millones de dólares, lo que representó un incremento anual del 37.8 por ciento. Aunque esta cifra muestra una leve desaceleración frente al periodo anterior, el sector externo mexicano logró encadenar ocho meses consecutivos con tasas de crecimiento de doble dígito, consolidando un momento extraordinario para la economía nacional.
El papel central de la manufactura y la alta tecnología
El motor principal de este desempeño comercial se concentró en la actividad manufacturera, la cual experimentó un avance del 39.0 por ciento anual. Dentro de este rubro, la industria automotriz mantuvo un ritmo más moderado con un aumento del 5.7 por ciento, aportando el 21.6 por ciento de los ingresos totales del sector.
Por el contrario, la manufactura no automotriz experimentó un salto exponencial del 53 por ciento anual, abarcando el 74.1 por ciento de toda la producción manufacturera nacional, según los registros oficiales del Inegi. En cuanto al mercado estadounidense, las ventas no petroleras hacia ese destino crecieron un 43.5 por ciento, impulsadas firmemente por el segmento no automotriz que subió un 57.2 por ciento.
Para Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamétrica, México se está consolidando como un proveedor clave en la industria de alta tecnología ante las fuertes inversiones en infraestructura de inteligencia artificial que realiza Estados Unidos.
“Llama la atención cómo siguen creciendo de manera explosiva las exportaciones no automotrices, se están acelerando. México sí se está convirtiendo en un eslabón clave en la sustitución de cadenas de suministro, particularmente en electrónicos y equipo de cómputo”, explicó el especialista.
Delia Paredes, asesora estratégica en riesgo macroeconómico y geoeconómico, detalló que este auge responde a la fuerte demanda norteamericana de computadoras y semiconductores, componentes que ya abarcan una cuarta parte de las adquisiciones externas de aquel país.
Sin embargo, la experta advirtió sobre ciertos riesgos estructurales: “Estamos haciendo la labor de ensamblaje que es de poco valor agregado”, al señalar que el crecimiento exportador corre paralelo a un incremento del 33.4 por ciento en la importación de insumos intermedios a lo largo del año.
Importaciones y balanza comercial
En el apartado de compras al exterior, las importaciones totales ascendieron a 78 mil 402.7 millones de dólares, registrando una expansión anual del 33.1 por ciento. Este incremento estuvo empujado principalmente por los bienes intermedios, que crecieron un 38.8 por ciento.
Por su parte, los bienes de consumo avanzaron un 11.4 por ciento, mientras que los bienes de capital protagonizaron un repunte del 18.7 por ciento, marcando su mayor aceleración anual desde mayo de 2024. Como resultado de este intercambio, la balanza comercial de septiembre cerró con un déficit moderado de 606.1 millones de dólares, cifra inferior en un 75.6 por ciento a la reportada en el mismo mes del año previo.
Un tercer trimestre histórico
Gracias a estos resultados, las exportaciones acumuladas entre enero y septiembre llegaron a un nivel histórico de 627 mil 194 millones de dólares, lo que equivale a un crecimiento del 30.3 por ciento, el más alto registrado desde el año 2010. Destacaron especialmente los envíos de manufactura no automotriz con 436 mil 638 millones de dólares, abarcando el 70 por ciento del total.
En términos globales, el intercambio comercial del país durante el tercer trimestre sumó 475 mil 302 millones de dólares, una expansión anual del 39 por ciento que representa el mejor resultado para un periodo semejante en los últimos 35 años, desde 1991.
A pesar del optimismo, Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Grupo Financiero Monex, advirtió que la continuidad de este dinamismo dependerá directamente de las negociaciones bilaterales y de la inminente revisión del tratado comercial norteamericano.
“Las discusiones se han concentrado en reglas de origen, sector automotriz, metales y cadenas de suministro. Asimismo, México ha planteado elevar compras de energía a EU y reducir importaciones a terceros países, como China, para atender los desequilibrios comerciales”, concluyó la especialista.


