Expectativas en los mercados: esto es lo que se espera de las tasas de la Fed para octubre de 2026
El banco central estadounidense dio inicio recientemente a un nuevo ciclo restrictivo en su política monetaria. Durante septiembre de 2026, la Reserva Federal implementó un incremento de 25 puntos básicos, llevando el referencial desde un intervalo de 3,50% – 3,75% hasta la banda actual de 3,75% – 4%. Tras este movimiento, las proyecciones financieras apuntan a una pausa temporal en las decisiones inmediatas del organismo.
El panorama para la reunión de octubre
A pocos días del cónclave monetario fijado para el miércoles 28 de octubre, los contratos de futuros de Fed Funds reflejan una clara tendencia de estabilidad. Las estimaciones de los operadores otorgan un 84% de probabilidad a la hipótesis de que las autoridades mantendrán el costo del crédito sin modificaciones en este encuentro.
En contraste, la alternativa de un nuevo apretón monetario que ubique el tipo de interés en el tramo de 4% a 4,25% cuenta con una expectativa minoritaria del 16%. Pese a este escenario de estipulada pausa, los expertos advierten que el año financiero todavía guarda tramos de volatilidad antes de su cierre definitivo.
De cara a la última cita del año programada para el 9 de diciembre, los inversores estiman un 72% de probabilidades de que el tipo de interés alcance finalmente la zona del 4% – 4,25%. Por el contrario, la posibilidad de que el periodo anual concluya con los tipos congelados en los niveles actuales se reduce drásticamente al 15%.
Estamos en periodo de blackout en la Fed hasta la reunión del día 28
No vamos a tener más declaraciones de miembros, por lo que apenas se moverán las probabilidades y ya se descuenta la pausa
Por ello voy a ir comentando desde hoy el movimiento de cara a la siguiente reunión (y… pic.twitter.com/T8XQyvUj8a
— Eduardo Pérez (@eduperezm_) October 20, 2026
Las declaraciones de Kevin Warsh y la postura oficial
Por su parte, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, optó por la cautela durante su intervención pública en Bangkok, en el marco de las actividades del Fondo Monetario Internacional (FMI), evitando formular adelantos sobre el futuro inmediato del costo del dinero.
“Dejamos muy claro que garantizaríamos la estabilidad de los precios, y hace aproximadamente un mes retiramos una parte de la política acomodaticia”, afirmó Warsh, añadiendo que prefiere no anticipar decisiones sobre las siguientes reuniones del año en curso. Tras estas expresiones, los mercados moderaron ligeramente sus apuestas sobre un endurecimiento inminente.
Perspectivas divididas entre los funcionarios de la Fed
Dentro de la cúpula directiva del banco central persisten matices respecto a la hoja de ruta inflacionaria. Por un lado, John Williams, presidente de la institución en Nueva York, mantiene la previsión de un incremento adicional antes de finalizar el ejercicio, aunque descarta la urgencia de nuevas alzas a lo largo del año siguiente.
“No he cambiado mi opinión de que podría ser apropiado un aumento más de las tasas”, expresó Williams en una entrevista reciente, argumentando que la inflación subyacente y los precios de los energéticos muestran signos de moderación hacia la meta del 2%. No obstante, voces de línea más dura dentro del sistema, como las titulares de las sedes regionales de Cleveland y Dallas, continúan abogando por un endurecimiento más agresivo para asegurar la estabilidad de precios a mediano plazo.


