El auge importador y su impacto en la industria automotriz
El mercado automotor colombiano atraviesa por una profunda reconfiguración impulsada por un repunte generalizado en las compras externas del país. De acuerdo con los registros analizados por ANIF, las importaciones totales evidenciaron un incremento del 31,7% en agosto de 2026 frente al mismo mes del año previo, al escalar desde los US$5.850 millones CIF hasta los US$7.702 millones CIF.
Esta trayectoria ascendente, que arrancó a comienzos de 2025, se ha visto potenciada por el buen comportamiento de la moneda local frente al dólar estadounidense. Al sumar el periodo de enero a agosto, las internaciones acumularon un alza del 17,2%, totalizando US$53.746 millones CIF. De mantenerse este ritmo, el ejercicio anual podría concluir con compras externas cercanas a los US$80.000 millones CIF.
Dentro de los rubros que jalonan este repunte destacan los combustibles, los aceites minerales, los productos farmacéuticos y, con un protagonismo sobresaliente, el sector de vehículos, partes y accesorios. Esta categoría experimentó una variación del 55,9% frente al tramo inicial de 2025, elevando su peso en las importaciones totales hasta el 12,1%, una cifra que supera con holgura el 9,1% previo y el 7,4% reportado en 2022.
China y Corea del Sur desplazan a Brasil y México
La expansión del sector automotor ha venido acompañada de un giro drástico en el origen geográfico de los vehículos que ingresan al país, restando espacio comercial a los socios tradicionales de la región.
China se afianza como el socio dominante de la plaza nacional. Con corte a julio de 2026, el gigante asiático abarcó el 30,1% de las importaciones de vehículos automotores, un salto sustancial frente al 16,1% que ostentaba en 2022. En paralelo, Corea del Sur experimentó un ascenso exponencial al pasar de una cuota del 2,5% en 2022 a un 11,6% en 2026.
En contraste con el avance arrollador de los fabricantes asiáticos, la presencia de Brasil —que sufrió el retroceso más pronunciado dentro de este segmento— y la de México se han visto reducidas de manera notable, evidenciando una transformación estructural en las preferencias de proveeduría para Colombia.
Recuperación en las matrículas de carros nuevos
Este dinamismo en las fronteras comerciales guarda sintonía directa con el comportamiento del consumo interno. Las matrículas de vehículos nuevos exhiben una trayectoria positiva constante, dejando atrás la dependencia de los repuntes estacionales de cierre de año que caracterizaban a los periodos anteriores a 2025.
Durante septiembre de 2026 se formalizaron 33.890 matrículas nuevas, lo que representa una expansión anual del 36,1% en comparación con las 24.894 unidades contabilizadas en septiembre de 2025. La reactivación es todavía más evidente al contrastarlo con las 15.611 unidades registradas en el mismo mes de 2023.
Híbridos y eléctricos dominan las nuevas preferencias
Más allá del origen de los automotores y el volumen de ventas, el consumidor colombiano ha modificado sus hábitos de compra en lo que respecta a las tecnologías de propulsión. Hace una década, el mercado estaba dominado casi en su totalidad por los motores de combustión interna, donde la gasolina y el diésel acaparaban el 99% de las colocaciones.
El escenario actual muestra una diversificación profunda. Si bien los carros a gasolina conservan la primera posición con el 38,6% de las matrículas entre enero y septiembre de 2026, las alternativas ecológicas ganaron un terreno masivo. Los vehículos híbridos constituyeron el 30,1% de las matrículas nuevas acumuladas en ese lapso, mientras que los modelos puramente eléctricos alcanzaron el 16,1%.
De esta manera, la participación conjunta de los vehículos híbridos y eléctricos se situó en el 46,2% durante los primeros nueve meses de 2026, una cifra que contrasta drásticamente con el escaso 1% que representaban hace diez años y que los posiciona muy cerca de superar por completo a la tecnología tradicional de gasolina.


