Independientemente del ganador en las urnas, Fitch advierte que Brasil enfrentará un inevitable ajuste fiscal
En medio de un escenario político caracterizado por una profunda polarización de cara al balotaje presidencial, la agencia internacional Fitch Ratings ha puesto sobre la mesa una advertencia económica clave: el próximo mandatario del país sudamericano, sea cual fuere su signo político, se verá obligado a implementar una corrección en las cuentas públicas debido a la magnitud de los desequilibrios actuales.
🇧🇷📊PESQUISA ATLAS/BLOOMBERG
2º turno – Presidente (votos totais)
Flávio Bolsonaro lidera com 2,2pp sobre Lula no 2º turno.
🟡Flávio Bolsonaro: 49,8% (-1,3)
🔴Lula: 47,6% (+1,9)
⚪️Branco/nulo/não sei: 2,6% pic.twitter.com/Hbpc9BWimY— AtlasIntel BR (@atlaspolitico) October 19, 2026
Las razones detrás de la urgencia financiera
La calificadora sostiene que la administración federal tendrá que endurecer su postura presupuestaria a partir de 2027. Los argumentos se sustentan en cifras alarmantes, puesto que el déficit presupuestario ya rebasa el 8% del PIB, al tiempo que los compromisos de deuda gubernamental escalaron por encima del 80% del PIB.
Como consecuencia directa de esta transición hacia la austeridad, la actividad económica experimentará presiones a la baja. Las proyecciones de la entidad sitúan el crecimiento del producto interno bruto en un 1,9% para 2026 y en un 1,4% para 2027, marcando un freno considerable frente al promedio anual del 3% registrado en el periodo comprendido entre 2022 y 2025.
Síntomas de enfriamiento en el mercado interno
El enfriamiento de la actividad productiva no es una expectativa lejana, sino una realidad palpable. Entre enero y agosto de este año, la expansión interanual se ubicó en un modesto 1,5%.
Este menor dinamismo responde primordialmente a la aplicación de tipos de interés reales sumamente elevados, los cuales han restringido tanto la capacidad de compra de las familias como la asignación de capital corporativo. Actualmente, las cargas financieras que soportan los actores privados alcanzan su cota más alta en los últimos veinte años, incrementando el ahogo financiero de los deudores. Paralelamente, la creación de puestos de trabajo ha perdido fuerza, erosionando el poder adquisitivo general.
Perspectivas para la tasa Selic
En el plano monetario, se prevé la permanencia de restricciones severas. Fitch pronostica que la tasa de referencia Selic experimentará un descenso gradual desde el 13,75% hasta situarse en el 11,75% al cierre de 2027.
Si bien un saneamiento contundente de las finanzas estatales podría acelerar este alivio monetario y presionar a la baja los rendimientos financieros a largo plazo, el Banco Central brasileño mantendrá una postura cautelosa. La persistencia de expectativas inflacionarias elevadas y el encarecimiento en el sector servicios justifican la prolongación de tipos reales estrictos.
Restricciones estructurales en el gasto público
Al analizar la complejidad del problema, Emanoelle Santos, especialista de mercados en la firma XTB, profundizó en la rigidez presupuestaria del Estado brasileño, señalando que más del 90% de las erogaciones primarias federales corresponden a obligaciones legales, mientras que los desembolsos discrecionales apenas alcanzan el 0,3% del PIB.
Ante este panorama, la experta enfatizó: “Por eso, un ajuste serio no se consigue cerrando ministerios o recortando gastos administrativos”. Para lograr una reestructuración profunda, el gobierno de turno deberá abrir debates espinosos en torno a la indexación de beneficios sociales, las erogaciones previsionales, el salario mínimo, los mandatos constitucionales de gasto, los regímenes de exención impositiva y la optimización general de los recursos estatales.
Asimismo, advirtió que la magnitud del desafío rebasa las atribuciones del Poder Ejecutivo: “El próximo presidente recibirá un problema que es bastante más estructural y que además necesita al Congreso para resolverlo”.


