América móvil confía en que la jugada de televisa abra el mercado para su ingreso a la televisión de paga
El panorama de las telecomunicaciones en territorio mexicano podría experimentar un cambio drástico si las autoridades regulatorias dan luz verde a una de las operaciones financieras más sonadas del sector. Ante este escenario, la plana alta de la compañía liderada por el empresario Carlos Slim ha manifestado su optimismo respecto a que este movimiento comercial sirva como un precedente legal y operativo para derribar las barreras históricas que le han impedido comercializar televisión de paga en el país.
Nuevas expectativas regulatorias para el gigante de telecomunicaciones
Durante una conferencia con analistas financieros, Daniel Hajj, director general de la corporación, analizó las repercusiones de la reciente transacción en el mercado nacional. Bajo su perspectiva, la consolidación de esta estrategia empresarial por parte de sus competidores directos dotará a dicha firma de un abanico completo de opciones de conectividad y entretenimiento para los usuarios.
Partiendo de esta premisa, el máximo directivo lanzó un exhorto directo a los organismos de supervisión estatal para que reconsideren las limitaciones impuestas a su propia organización, la cual agrupa a marcas de gran arraigo como Telmex y Telcel. “Espero que el Gobierno también nos permita a nosotros ofrecer todos esos servicios. Creo que deberían hacerlo. No hay ninguna razón para que no sea así”, declaró Hajj de manera categórica durante el encuentro.
Durante años, la expansión de la empresa hacia el segmento de la televisión residencial se ha visto obstaculizada debido a su catalogación como agente económico preponderante en el sector de las telecomunicaciones, una figura jurídica diseñada para limitar su dominio en el mercado y fomentar la competencia mediante restricciones específicas.
La millonaria transacción que sacude al mercado mexicano
El trasfondo de esta solicitud radica en el anuncio oficial emitido el 13 de octubre, fecha en la que Grupo Televisa y Fintech Holdings revelaron un convenio estratégico para adquirir las operaciones locales de AT&T por un monto estimado en US$2.000 millones. Esta operación se estructuró a través de un consorcio participado al cincuenta por ciento por ambos socios, aunque su culminación definitiva permanece sujeta a la evaluación y autorización formal de los reguladores antimonopolio.
Actualmente, el conglomerado comprador comercializa internet, telefonía fija y telefonía celular bajo la marca Izzi, además de proveer televisión satelital a través de Sky. Con la integración de los activos del operador estadounidense, el grupo consolidará una infraestructura robusta que abarcará prácticamente todas las verticales de la industria de la comunicación.
Al respecto, el ejecutivo de la firma del magnate mexicano reconoció que todavía es prematuro anticipar la hoja de ruta que implementarán sus contendientes tras culminar la compra, pero advirtió que la rivalidad comercial se mantendrá en niveles sumamente elevados.
“AT&T es un fuerte competidor y estoy seguro de que Televisa también será un fuerte competidor”, puntualizó el CEO, subrayando que la directriz interna de su compañía consiste en no bajar la guardia y redoblar los esfuerzos operativos.
Estrategia corporativa frente a un entorno dinámico
Para hacer frente a los constantes movimientos del mercado, el conglomerado de telecomunicaciones ha enfatizado la necesidad de sostener un flujo constante de capital destinado a la ampliación de su infraestructura tecnológica. Entre las prioridades señaladas figuran la expansión y el fortalecimiento de la cobertura de red 5G, la optimización en los estándares de calidad del servicio y la implementación de mejores prácticas en la atención y retención de usuarios.
Las cifras del sector reflejan la marcada asimetría en la participación de los operadores móviles en México. Hasta el cierre del ejercicio previo, la filial de origen extranjero se posicionaba como la segunda fuerza del mercado de telefonía celular con una cuota aproximada del 17%, mientras que la empresa del magnate mexicano dominaba con holgura al concentrar el 59% de las líneas móviles a nivel nacional.
Con este panorama en desarrollo, la decisión final recaerá sobre las autoridades regulatorias, cuya resolución no solo definirá el futuro de los competidores involucrados, sino que también podría redefinir las reglas del juego para que el operador dominante logre incursionar de manera formal en el mercado de la televisión de pago en México.


