El dilema del tipo de cambio y los desafíos de la transición
El especialista financiero Alberto Ades analizó el futuro económico del país y señaló que, aunque la nación se encamina hacia un modelo con un peso estructuralmente firme, los distintos sectores productivos requerirían un tipo de cambio real más elevado durante la etapa de transición. Según su perspectiva, existen tres caminos posibles para potenciar la competitividad de la moneda nacional, aunque dos de ellos se encuentran prácticamente descartados debido al contexto electoral.
Durante su participación en el podcast The Argentina Brief, el experto que trabajó en entidades como Goldman Sachs, Citi y Bank of America detalló las opciones evaluadas recientemente ante el gabinete del presidente Javier Milei. La primera alternativa consistiría en ampliar el superávit fiscal para adquirir divisas extranjeras, una opción que catalogó como inviable de cara a 2027. La segunda vía correspondería a una devaluación tradicional, la cual descartó de plano al advertir que un incremento nominal se trasladaría de manera inmediata a los precios internos.
Por lo tanto, la opción más factible recae en la profundización de las medidas de desregulación y productividad impulsadas por el equipo de gobierno. “El camino más probable es que sigan haciendo reformas en un segundo mandato”, afirmó el especialista al referirse a la necesidad de implementar cambios estructurales profundos, entre los que destaca una reforma tributaria integral.
Sectores productivos y el impacto de un peso fuerte
Ades aclaró que sus declaraciones recientes sobre el mercado cambiario no sugieren que la moneda esté sobrevaluada, sino que un tipo de cambio real más competitivo facilitaría el tránsito hacia el equilibrio económico definitivo. Si el programa oficial logra consolidar la estabilidad de precios, el equilibrio fiscal y la apertura comercial, “la Argentina va a ser cara en dólares”, un escenario que consideró adecuado para la macroeconomía a largo plazo.
No obstante, reconoció que un valor del dólar más alto beneficiaría de manera directa a la industria orientada al mercado interno, al turismo receptivo y al sector inmobiliario. Al mismo tiempo, advirtió sobre la dificultad histórica que enfrentan los procesos de desinflación, donde el flujo masivo de divisas proveniente de sectores dinámicos como la agroindustria, la energía y la minería tiende a apreciar de forma natural el tipo de cambio.
En este sentido, valoró positivamente la intervención del Banco Central en el primer semestre al acumular US$15.000 millones, ya que sin dichas compras el valor de la divisa se ubicaría considerablemente por debajo de los niveles actuales.
Panorama político y contexto internacional
Tras mantener un encuentro con ministros y desayunar con el mandatario, Ades destacó que el país cuenta con condiciones macroeconómicas sumamente favorables para insertarse en el escenario global, respaldadas por un presupuesto equilibrado, superávit energético y respaldos financieros internacionales como el swap acordado con Estados Unidos por US$20.000 millones.
En el plano electoral, el economista visualiza al oficialismo con ventaja frente a una oposición fragmentada y con un techo electoral definido vinculado al pasado reciente. Pese a reconocer los riesgos latentes en materia de empleo y el malhumor social concentrado en los grandes centros urbanos, concluyó que la administración actual mantiene una posición sólida de cara a los próximos comicios.


