Secretaria de Energía consolida su peso político y en sectores de la iniciativa privada ya proyectan su futuro hacia el 2030
Mientras en los círculos gubernamentales circulan intensas especulaciones sobre un posible enroque en el gabinete que llevaría a Luz Elena González a asumir las riendas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en sustitución de Edgar Amador, en el sector empresarial comenzaron a circular análisis que sitúan a la actual titular de la Secretaría de Energía (Sener) en el centro de un proyecto político con miras a las elecciones de 2030, ya sea contendiendo por la Presidencia de la República o por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Un perfil de equilibrio dentro de la estructura oficial
Dichas proyecciones se sustentan en la capacidad que se le atribuye a la funcionaria para articular y conciliar las distintas corrientes que convergen al interior del oficialismo. Por un lado, mantiene una cercanía histórica y operativa con la presidenta Claudia Sheinbaum; por otro, conserva puentes de diálogo sólidos con actores políticos clave en el sur del país, como Octavio Romero, actual director general del Infonavit. A esta red de interlocución se suma un factor estratégico central dentro de la actual administración: su condición de mujer, en un momento donde Palacio Nacional busca potenciar la agenda de género en los puestos de máxima jerarquía.
No obstante, diversos analistas señalan que este escenario enfrenta retos operativos considerables. González no cuenta con un perfil eminentemente mediático, su estilo carece del carisma tradicional de los operadores políticos de masas y, al interior de su propia dependencia, enfrenta tensiones notorias con algunos mandos medios, particularmente con el subsecretario de Electricidad, José Antonio Rojas, quien suele manifestar a sus colaboradores cercanía directa con la titular del Ejecutivo federal.
Vínculos empresariales y el factor internacional
Pese a las fricciones internas en la Sener, la principal fortaleza del proyecto que se discute en la iniciativa privada radica en las sólidas redes de vinculación política y económica de la funcionaria, respaldadas por una reputación de rigor técnico en el ejercicio público.
Ejemplo reciente de su exposición pública ocurrió cuando la secretaria debió aclarar informaciones difundidas en medios nacionales sobre supuestos vínculos empresariales con el magnate Jack Landsmanas. Aunque el posicionamiento oficial fue prudente, en círculos corporativos se comenta abiertamente que figuras del empresariado estiman que González posee el perfil idóneo para dar el salto a la alta competencia electoral.
Asimismo, los sectores productivos consideran que la gestión y el manejo de la política energética podrían consolidar la imagen internacional de la funcionaria, proyectando una favorable sintonía con los mercados y el gobierno de Estados Unidos, un elemento indispensable para la estabilidad financiera del país.
Reacomodos y tensiones en el manejo económico
Las especulaciones sobre un cambio en la estructura del gabinete cobraron mayor trampa tras un reciente encuentro de González con líderes empresariales en Palacio Nacional, reunión a la que no asistió el secretario de Hacienda, Edgar Amador. Desde la SHCP se justificó su ausencia argumentando que se encontraba coordinando la estrategia legislativa de la dependencia en el Congreso, en plena antesala de la discusión del paquete económico.
En paralelo, colaboradores cercanos a Amador han enfatizado los esfuerzos de la secretaría para dotar de certidumbre a los mercados, respaldando su permanencia en el cargo mediante ajustes en las proyecciones macroeconómicas. Las estimaciones oficiales actuales sitúan el crecimiento del PIB entre 1.0% y 2.0% para el presente y próximo año, y proyectan un rango de 1.5% a 2.5% para 2027, cifras que buscan alinearse con las expectativas de los analistas financieros y responder a las recomendaciones de organismos internacionales sobre el manejo de la deuda y el ajuste fiscal.


