Pánico en el estudio: un potente movimiento telúrico interrumpe programa de televisión
Una emisión habitual de análisis deportivo se transformó en cuestión de segundos en una escena de profunda tensión y evacuación de emergencia. Los conductores del programa A La Candela, transmitido por Deportes RPC, vivieron momentos de angustia cuando un terremoto de magnitud 7.7 sacudió con violencia el territorio panameño este viernes 9 de octubre.
El fenómeno natural interrumpió de manera abrupta el espacio informativo que se emitía desde Santiago de Veraguas. En el set se encontraban tres presentadores y dos invitados especiales vinculados al club de futbol Veraguas United, quienes debatían sobre temas deportivos antes de que la naturaleza interrumpiera la pauta.
En las imágenes captadas por la cámara fija del estudio, que parecía formar parte de las instalaciones de un restaurante, se observa cómo los participantes perciben los primeros estragos del sismo. Lo que inició como una ligera oscilación escaló rápidamente, provocando el sonido de cristales rotos, el balanceo violento de plantas, así como la agitación extrema de pantallas de televisión y ventiladores ubicados en el fondo.
Ante el riesgo inminente de un colapso estructural, los comunicadores optaron por interrumpir la conversación y abandonar precipitadamente sus asientos. Mientras uno de los panelistas se cubría la cabeza para buscar una salida rápida, el resto del equipo procedió a ponerse a salvo fuera del encuadre, mientras el estudio continuaba sacudiéndose de forma violenta.
#PANAMÁ: Terremoto de magnitud preliminar 7.7 interrumpe -en vivo- un programa deportivo en la ciudad de #Santiago 🇵🇦, a 60 km de distancia del epicentro.📍
Fuente: USGS.
Video: Deportes RPC. https://t.co/Q8vkPwvQ7p— 𝗔𝗦𝗜𝗦𝗠𝗘𝗧 (@Asismet_IF) October 9, 2026
Testimonios desde el exterior: el relato de los comunicadores tras el sismo
Una vez fuera del inmueble, el periodista David Samudio compartió su perspectiva sobre el peligro vivido en el set durante una entrevista concedida a Canal 7 de Costa Rica, destacando la falta de familiaridad con eventos de esta magnitud en la región.
“Yo pensé que había sido un camión, pero cuando se mueve todo, pues había que abandonar la transmisión. Nos portamos bien porque nadie estaba preparado para vivir esa experiencia en media transmisión”, comentó.
Asimismo, el comunicador describió el panorama que encontró en las calles de Santiago de Veraguas tras la evacuación, señalando que el terremoto generó un profundo desconcierto entre la ciudadanía ante las noticias sobre afectaciones severas en distintas zonas del país.
“Yo estoy en la calle, hay temor, no es algo de todos los días. La verdad, nos da gran impresión ver lo que ocurrió en otros lugares de Panamá, donde se ven estructuras que se fueron al piso”, añadió.
Horas más tarde, a través de sus perfiles digitales, el propio Samudio emitió un mensaje para tranquilizar a su audiencia respecto a su estado de salud y el de sus colegas.
“Fue un gran susto lo que nos pasó, no suele pasar esto en Panamá y siempre hay que estar preparados”, expresó.
En la misma línea, su compañera María Antonella Spirito aportó más detalles sobre la tensión experimentada al interior del edificio debido a las características del techo.
“Fue súper estresante, estábamos en un edificio con un techo de vidrio y parecía que iba a romperse, gracias a Dios no se rompió. Están todos bien, solo el camarógrafo tuvo una lesión. Todos corrieron, algunos se tiraron al piso”, relató.
Por su parte, el periodista Edgardo Vidal utilizó sus redes sociales para confirmar la integridad física del equipo de trabajo tras el fenómeno.
“Qué susto. Gracias a Dios todos los compañeros estamos bien”, publicó.
Datos oficiales y daños registrados por el movimiento telúrico
El fuerte temblor se registró exactamente a las 12:56 horas, tiempo local de Panamá, generando percepciones severas en gran parte del territorio nacional y activando los protocolos de emergencia en oficinas públicas, centros hospitalarios y complejos residenciales.
De acuerdo con los reportes emitidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el evento sísmico alcanzó una magnitud de 7.7, localizando su epicentro a una distancia aproximada de 12 kilómetros al oeste-suroeste de Pitaloza Arriba, con una profundidad estimada en 12.6 kilómetros.
Las consecuencias materiales se concentraron principalmente en provincias como Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos, donde las autoridades contabilizaron daños en viviendas, afectaciones parciales en diversas construcciones y personas con lesiones de carácter menor.
Adicionalmente, los organismos de protección civil implementaron alertas preventivas ante un eventual riesgo de tsunami, las cuales fueron canceladas conforme avanzaron las evaluaciones técnicas. Tras una serie de réplicas, los equipos de emergencia continuaron con las revisiones exhaustivas de infraestructura, sin que los reportes preliminares arrojasen víctimas mortales.


