Mientras se encontraba en Islandia prestando atención al sonido del viento, la escritora Anne Carson recibió una llamada para informarle que se había convertido en la decimonovena mujer en obtener el Premio Nobel de Literatura frente a un centenar de hombres galardonados históricamente.
La poesía ha acompañado a la autora canadiense de manera constante en su cotidianidad. «No puedes evitar escuchar el viento aquí. Vivimos con el viento. Es lo que estaba haciendo», declaró a la televisión pública de Islandia (Rúv), mientras intentaba sostener su gorra para evitar que volara. Asimismo, reaccionó con total asombro ante la distinción y agregó: «Creo que están todos locos, es una locura».
La relación de la ensayista con el país nórdico comenzó en 2008 y desde entonces reside allí de forma permanente, habiendo obtenido la nacionalidad islandesa en 2022. «Casi todos aquí son poetas, o eso dicen», puntualizó.
Respecto al género literario que cultiva, la galardonada argumentó que la poesía es probablemente más útil que la prosa ahora, porque todo el mundo tiene prisa. Es buena porque es breve, excepto Homero. Homero no es breve.
Durante las semanas previas, el nombre de Carson sonaba con fuerza en las quinielas junto a figuras como la mexicana Cristina Rivera Garza, la china Can Xue y el australiano Gerald Murnane. Finalmente, la Academia Sueca decidió otorgarle el reconocimiento por su trayectoria audaz e inventiva que, en diálogo lúdico con la tradición clásica, ha creado nuevas formas para la literatura contemporánea.
El legado clásico y las obras clave de la galardonada
Desde la década de los noventa, el trabajo de Carson ha mantenido una presencia constante en la escena literaria internacional, caracterizándose por transitar entre la obsesión del filólogo por las palabras y el deseo del poeta por nuevos significados. Su formación académica incluye estudios clásicos en la Universidad de Toronto y una tesis doctoral enfocada en la literatura antigua, lo que le ha permitido traducir a autores como Safo, Sófocles y Eurípides.
A lo largo de su carrera, la ensayista ha utilizado las bases grecolatinas para reflexionar sobre las inquietudes contemporáneas, vinculando figuras de la antigüedad con personalidades como Marilyn Monroe. En su texto Stanzas, Sexes, Seductions, la poeta dejó clara una de sus intenciones artísticas: «Quiero ser insoportable«, afirmó al explicar el impacto que busca generar en sus lectores.
Por otra parte, la autora ha compartido públicamente aspectos de su salud personal, señalando en la London Review of Books que fue diagnosticada con Parkinson, una condición que le genera un síntoma particularmente difícil: la vergüenza de una mala letra que considera inauténtica.
Eros, el dulce-amargo (1986)
En este volumen, la escritora analiza los orígenes del deseo y las dualidades del enamoramiento, el cual combina placer y sufrimiento en partes iguales. Apoyándose en referentes que van desde Safo y Platón hasta novelas de Madame Bovary, Ana Karenina y La Regenta, la obra establece los pilares de su interés literario: el deseo, la ausencia y la pérdida.
Autobiografía de rojo: una novela en verso (1998)
Esta publicación es considerada por la crítica como la cumbre creativa de la autora. En ella toma al personaje mitológico de Gerión, el monstruo de tres cuerpos derrotado por Heracles, y lo reimagina como un adolescente contemporáneo marcado por la soledad, la fotografía y el despertar afectivo.
La belleza del marido: un ensayo narrativo en 29 tangos (2001)
Adoptando la estructura de un tango dividido en 29 partes, Carson examina los motivos detrás de la ruptura matrimonial, fusionando la lírica poética con la reflexión ensayística para desentrañar los matices de una relación de pareja.
Hombres en sus horas libres (2000)
Este poemario combina prosa y verso, logrando un cruce temporal donde el historiador griego Tucídides dialoga con la novelista Virginia Woolf, consolidando el estilo característico de la escritora de conectar diferentes eras históricas.
Norma Jean Baker de Troya (2019)
En este trabajo híbrido, la autora establece un paralelismo directo entre el mito clásico de Helena de Troya y la vida de Marilyn Monroe, cuyo nombre real era Norma Jeane Baker, utilizando ambas figuras para reflexionar sobre la fama y la belleza.
Nox (2010)
Uno de los proyectos más íntimos de la ensayista surgió tras la muerte de su hermano Michael, con quien mantuvo escasa comunicación durante dos décadas. Lejos de una biografía tradicional, el libro se compone de fotografías, cartas, notas personales y una traducción del poema 101 de Catulo.
El formato físico de la obra fue destacado por Anders Olsson, presidente del Comité Nobel de Literatura, quien la describió como una creación tan escultórica como literaria, consistente en un epitafio en forma de caja que contiene un desplegable en acordeón de documentos dedicados a su familiar fallecido.
Con información de EFE y AP.


