La coctelería mexicana destaca en la escena internacional
La industria de bebidas y hospitalidad en México celebra una nueva conquista internacional tras la publicación de la más reciente edición de The 50 Best Bars. Este reconocimiento global, promovido por la organización británica William Reed, evalúa a través de paneles de expertos y auditorías independientes los establecimientos más sobresalientes del planeta para disfrutar de la alta coctelería.
En esta ocasión, la capital del país y el estado de Jalisco se posicionan con fuerza dentro del codiciado listado principal, demostrando la creatividad, diversidad y sofisticación que caracterizan a las barras nacionales. Mientras que el máximo galardón a nivel mundial volvió a ser otorgado al asiático Bar Leone, ubicado en Hong Kong, la representación mexicana consolidó su presencia con cuatro notables exponentes en el codiciado top 50 global.
Los cuatro estandartes de la mixología nacional en el top 50
El liderazgo dentro del territorio mexicano sigue recayendo en la Ciudad de México, aunque la descentralización de la excelencia comienza a ganar terreno con propuestas consolidadas en el occidente del país. Los establecimientos nacionales que lograron conquistar a los jueces internacionales son los siguientes:
- 6. Handshake Speakeasy — Ciudad de México
- 10. Bar Mauro — Ciudad de México
- 28. El Gallo Altanero — Guadalajara
- 47. Tlecān — Ciudad de México
Adicionalmente, el listado extendido que comprende los puestos del 51 al 100 reconoció el esfuerzo de otros tres proyectos destacados: la clásica Licorería Limantour en la Ciudad de México, Arca situado en Tulum, y Form + Matter también en la capital.
Handshake Speakeasy: innovación oculta en la Zona Rosa
Encabezando la delegación nacional se encuentra Handshake Speakeasy, dirigido por Rodrigo Urraca, Marcos di Battista y Eric van Beek. Este espacio situado en la Zona Rosa ofrece una travesía dividida en dos etapas que rinde tributo a la época de la Prohibición con un enfoque marcadamente vanguardista.
La primera parte de la experiencia se desarrolla en un ambiente íntimo de iluminación tenue, donde los tragos clásicos se transforman mediante técnicas modernas; prueba de ello es su icónica reinterpretación de la piña colada en formato clarificado. Posteriormente, la noche continúa en el sótano con una atmósfera más dinámica ambientada con ritmos de hip-hop y creaciones exclusivas.
Bar Mauro: la nueva joya de la Roma Norte
Una de las sorpresas más gratas del conteo es el ascenso de Bar Mauro, ubicado en la colonia Roma Norte. Fundado por los hermanos Ricardo y Eduardo ‘Yayo’ Nava como un homenaje póstumo a su abuelo Mauro Mendoza, este establecimiento rinde tributo a la tradición del aperitivo italiano con un sutil toque mexicano.
El diseño del lugar evoca la nostalgia de la década de 1970 mediante elementos visuales de Milán combinados con la calidez local. En su barra destacan creaciones que fusionan ingredientes de ambas culturas, invitando a los visitantes a prolongar la sobremesa en un ambiente de cercanía y cofradía.
El Gallo Altanero: el estandarte tapatío en Guadalajara
Representando con orgullo al estado de Jalisco, El Gallo Altanero reafirma su sólida posición en el listado internacional. Escondido tras la fachada de Licorería Libertino en la colonia Americana, este bar ofrece una barra sumamente exclusiva de apenas trece lugares rodeada por una vasta colección de destilados de agave.
Su propuesta cambia de manera constante para aprovechar los insumos de temporada, dando vida a preparaciones memorables que reinterpretan la coctelería clásica a través del prisma de los sabores jaliscienses más auténticos.
Tlecān: el templo del fuego y los destilados artesanales
Completando el cuarteto mexicano en la élite global se ubica Tlecān, un espacio discreto en la Roma Norte cuyo nombre en náhuatl se traduce como el lugar del fuego. Este proyecto destaca por poner en el centro de la experiencia a los destilados de agave provenientes de pequeños productores independientes de todo el país.
Además del mezcal, la barra rinde tributo a bebidas tradicionales como el bacanora, el pox y la raicilla, otorgando un merecido reconocimiento al trabajo de las mujeres destiladoras. Sus cócteles trasladan esta misma filosofía a combinaciones que sorprenden tanto por su complejidad como por su profundo arraigo cultural.


