Tras atravesar un periodo de marcadas correcciones durante los meses previos, el mercado financiero local ingresa a octubre con expectativas de un posible punto de inflexión. Los analistas evalúan un escenario donde las acciones nacionales podrían registrar una recomposición en sus cotizaciones impulsadas por precios más atractivos, mientras que en el segmento de renta fija el debate principal se concentra en sopesar las ventajas entre los activos que rinden a interés fijo y aquellos que actualizan su valor mediante indexación inflacionaria.
En este contexto, las carteras recomendadas por distintas AlyCs y sociedades de bolsa priorizan sectores específicos. Firmas como Portfolio Personal Inversiones (PPI) apuntan sus cañones hacia el sector bancario y las compañías vinculadas a la industria petrolera, al tiempo que Facimex Valores examina minuciosamente el rendimiento de las letras en pesos para determinar cuáles ofrecen una cobertura más eficiente frente al comportamiento futuro del costo de vida.
El potencial de las acciones y el protagonismo financiero
El diagnóstico inicial de PPI sugiere que las fuertes bajas acumuladas en agosto y septiembre han dejado a la renta variable con valuaciones muy atractivas que habilitan la posibilidad de un rebote de carácter técnico a lo largo del décimo mes del año.
Dentro de su estrategia de asignación de activos, la entidad mantiene una clara preferencia por las entidades bancarias, a las que visualiza como los catalizadores naturales de una eventual recuperación generalizada del mercado bursátil. “De cara a octubre, entendemos que las acciones podrían tener un rebote técnico ante valuaciones más atractivas. Tras la fuerte corrección exhibida en agosto y septiembre, creemos que este rebote podría ser liderado por el sector financiero, por lo que mantenemos nuestra sobreponderación al sector”, señaló el análisis de la compañía.
Este optimismo sobre el sistema financiero también se sustenta en el comportamiento de la cartera irregular. Los analistas estiman que los niveles de morosidad crediticia habrían alcanzado su techo durante julio y agosto, sumado al hecho de que los balances corporativos del segundo trimestre todavía no exhiben de manera íntegra los beneficios derivados de las normativas oficiales introducidas a finales del invierno.
Otro indicador económico que respalda esta visión positiva es la dinámica del crédito en moneda extranjera. De acuerdo con las mediciones sectoriales, los préstamos en dólares experimentaron un crecimiento superior al 3% durante septiembre, traccionados principalmente por la asignación de líneas de financiamiento a compañías que operan fuera del circuito exportador de divisas.
Energía y Vaca Muerta en el radar de los inversores
Más allá de las entidades financieras, la estrategia de inversión mantiene una apuesta firme por las empresas del rubro energético, operando bajo un paraguas global condicionado por la volatilidad geopolítica internacional y la persistencia de cotizaciones elevadas para los hidrocarburos.
“A su vez, consideramos prudente mantener exposición al sector energético en un contexto en el que el petróleo se mantiene en niveles elevados, dados los vaivenes en el conflicto de Medio Oriente”, puntualizó la firma en su reporte periódico.
Asimismo, los analistas remarcaron que los emprendimientos enfocados en la exportación de petróleo y gas desde la formación neuquina se posicionan como actores sumamente competitivos en un escenario global donde las rutas comerciales tradicionales enfrentan riesgos logísticos y políticos de gran magnitud.
La disyuntiva en renta fija: tasas versus inflación
Por el lado de los activos de renta fija, los equipos de análisis económico centran su atención en las proyecciones de incremento de precios y en la comparación directa entre el rendimiento que otorgan las letras a tasa fija frente a los instrumentos ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER).
Al evaluar los papeles con vencimiento estipulado para el cierre de noviembre, las estimaciones privadas sobre la evolución inflacionaria convergen con las tasas implícitas que operan en la plaza financiera, situándose en torno al 1,95% mensual para el noveno mes del año.
Bajo este panorama, desde Facimex sostienen una postura de relativa neutralidad entre ambas alternativas, aunque hacen hincapié en que los instrumentos de tasa fija carecen de un reaseguro económico frente a eventuales sorpresas alcistas en los registros de precios. “En este marco, estamos relativamente indiferentes entre ambas letras; aunque destacando que la S30N6 no brinda un premio por exponerse al riesgo inflacionario”, advirtió la entidad.
No obstante, la perspectiva de inversión se modifica al proyectar los plazos hacia el tramo correspondiente a enero. Para ese horizonte temporal, los expertos prefieren inclinarse por las letras a tasa fija por sobre los papeles indexados, evaluando que la tasa efectiva mensual que ofrecen resulta competitiva frente a los riesgos estacionales que suelen registrar ciertos productos de la canasta básica durante el periodo estival.


