Tras haber anunciado su aparente retiro definitivo de la industria cinematográfica con el estreno de El hilo fantasma en 2017, el laureado intérprete Daniel Day-Lewis sorprendió a la industria al colocarse nuevamente frente a las cámaras. El icónico artista, reconocido como el único en la historia en cosechar tres premios de la Academia en la categoría de actuación principal por sus recordados roles en My Left Foot, Petróleo sangriento y Lincoln, decidió romper su prolongado descanso motivado por un proyecto familiar de gran importancia personal.
Un debut familiar marcado por la alta expectativa y el tropiezo comercial
Este retorno a la gran pantalla se materializó en Anemone, la ópera prima dirigida por su hijo, Ronan Day-Lewis. Aunque los primeros avances comerciales generaron un enorme interés entre los seguidores del séptimo arte debido a su propuesta visualmente atractiva y su fuerte inclinación hacia el drama psicológico, la recepción en las salas de cine estuvo muy por debajo de lo pronosticado. El largometraje apenas logró acumular una recaudación total de 1.5 millones de dólares durante su paso por la cartelera internacional, pasando prácticamente desapercibido para el gran público.
Aislamiento y conflictos del pasado en los paisajes de Irlanda
La narrativa del filme gira en torno a Ray, un personaje encarnado por Daniel Day-Lewis, quien optó por vivir alejado de la civilización, instalado en calidad de ermitaño dentro de una modesta cabaña situada en los parajes boscosos y húmedos de territorio irlandés. La tensa tranquilidad de su cotidianidad se ve interrumpida abruptamente cuando su hermano Jem, interpretado por el reconocido actor Sean Bean, se presenta en el lugar. Su visita no responde a un reencuentro casual, sino a la necesidad de enfrentar viejos rencores y asuntos pendientes que marcaron su historia familiar.
A pesar de que los resultados económicos no fueron favorables, el desempeño interpretativo del protagonista volvió a acaparar los elogios de los especialistas en cine. Sin embargo, el conjunto de la obra no logró convencer de manera unánime a la crítica especializada, reflejándose en una modesta calificación del 52% dentro de la plataforma digital Rotten Tomatoes.
La opinión de la crítica especializada
Las reseñas en torno al proyecto dirigido por Ronan Day-Lewis han presentado posturas divididas, destacando tanto las debilidades del libreto como el talento innegable de su reparto principal. Desde medios especializados se han emitido valoraciones diversas sobre el resultado final.
«El guion definitivamente no es el más sólido. Pero tan solo la manera en que Daniel Day-Lewis ejecuta sus dos monólogos centrales (entre ellos uno sobre un sacerdote pedófilo manchado de excremento) justifica por completo pagar la entrada«.
«Bean y Day-Lewis padre son actores excelentes, pero incluso ellos tienen dificultades para dar solidez al pesado guion de Ronan».
«Una película que no es del todo exitosa, demasiado pomposa y sobrecargada, pero al mismo tiempo con varias escenas impresionantes y el placer de reencontrarnos con Daniel Day-Lewis».
Sustentada por una atmósfera contemplativa y un uso sobresaliente de los paisajes naturales de Irlanda a través de su cinematografía, la producción busca ahora conquistar a una nueva audiencia en el terreno digital. Aquellos espectadores interesados en evaluar el regreso del aclamado actor pueden encontrar esta producción, titulada en el mercado hispanohablante como Anémona, disponible dentro del catálogo de la plataforma de streaming HBO Max.


