El vacío de poder tras la muerte de su máximo líder
Durante lo que va de 2026, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha enfrentado una ofensiva sin tregua por parte de las instituciones de seguridad federales. Esta presión gubernamental se intensificó notablemente a raíz del abatimiento de su máximo dirigente, Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, quien perdió la vida en febrero pasado durante un operativo estratégico desplegado por las fuerzas especiales en el municipio jalisciense de Tapalpa.
Considerada por Estados Unidos como una Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designada, la estructura criminal ha visto cómo su cúpula y mandos regionales se desploman sistemáticamente. Lejos de disiparse, la presión de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional ha derivado en la captura de piezas fundamentales que sostenían la red logística, financiera y operativa del grupo delictivo en todo el territorio nacional.
Abril negro para los mandos: caen operadores clave y financieros
El primer gran golpe tras la muerte del fundador del cártel ocurrió en abril, cuando las fuerzas federales lograron la captura en Nayarit de Audias Flores Silva, conocido como ‘El Jardinero’. Este individuo era señalado como uno de los jefes regionales de mayor confianza para la cúpula, encargado de coordinar homicidios, extorsiones y la supervisión de laboratorios clandestinos de metanfetamina en entidades como Nayarit, Jalisco, Zacatecas, Michoacán y Guerrero.
Paralelamente, en el municipio jalisciense de Zapopan, fue detenido César Alejandro, alias ‘El Güero Conta’. Las investigaciones gubernamentales confirmaron que este sujeto operaba como el responsable de las finanzas y la logística, administrando recursos ilícitos destinados a la adquisición de armamento pesado, aeronaves y propiedades destinadas a las actividades ilícitas de la organización.
Meses más tarde, en el Estado de México, el Mando Unificado Zona Oriente detuvo a Kevin ‘N’, alias ‘El Fresa’. Este individuo operaba como presunto jefe de plaza en la zona de los volcanes, donde se le aseguraron armas de fuego, cartuchos y diversas dosis de sustancias ilícitas durante una intervención coordinada entre fuerzas estatales y municipales.
Golpes al ala violenta y a los presuntos autores intelectuales de magnicidios
Uno de los arrestos más relevantes se concretó a finales de julio en Atotonilco el Alto, Jalisco, con la captura de Ramón Ángel ‘N’, alias ‘R1’. Las autoridades lo identificaron como líder de una célula criminal estrechamente vinculada a delitos de alto impacto como el tráfico de armas, la extorsión y el cobro de piso, con historial delictivo que databa desde el año 2012.
Sin embargo, la mayor acusación que pesa sobre el ‘R1’ es su presunta autoría intelectual en el asesinato de Carlos Manzo, quien se desempeñaba como presidente municipal de Uruapan, Michoacán. De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, este operador habría financiado y ordenado el atentado, siendo capturado tras un enfrentamiento armado donde las fuerzas federales repelieron una agresión directa.
La ofensiva continuó en septiembre con la aprehensión en Morelia de Manuel Alejandro ‘N’, conocido como ‘El Señor de la T’. Dicho sujeto operaba en diversos municipios michoacanos y acumulaba órdenes de aprehensión vigentes por delitos graves como homicidio, secuestro y desaparición forzada, figurando como uno de los principales generadores de violencia en esa región del país.
La captura reciente de ‘El Tanque’, histórico colaborador de la organización
La serie de detenciones más recientes tuvo lugar el pasado 5 de octubre, cuando las fuerzas de seguridad interceptaron en Zapopan a Iván Cazarín Molina, alias ‘El Tanque’. El titular de la dependencia federal de seguridad confirmó que este individuo formaba parte del círculo más cercano que protegió durante más de una década al líder histórico del cártel.
Las investigaciones ministeriales vinculan a Cazarín Molina con delitos de alto nivel como el lavado de dinero, el robo de hidrocarburos y múltiples homicidios. Asimismo, las autoridades lo señalan por su presunta participación directa en el ataque contra un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana registrado en Jalisco en 2015, suceso en el que perdieron la vida varios elementos castrenses y policiales. Con su puesta a disposición ante la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, el cerco sobre los mandos sobrevivientes del cártel continúa estrechándose.


