Perspectiva económica optimista desde el Senado
Durante su comparecencia ante el pleno del Senado, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Edgar Amador Zamora, ratificó las proyecciones oficiales de crecimiento para el país. El funcionario aseguró que los indicadores más recientes de la actividad productiva avalan un avance estimado entre el 1% y el 2% para el presente año, además de un rango de entre 1.5% y 2.5% para el siguiente ejercicio.
El encargado de las finanzas públicas argumentó que la economía nacional ha demostrado un dinamismo superior al previsto durante el arranque del tercer trimestre. Este comportamiento favorable se sustenta principalmente en el repunte de la inversión privada y en la ejecución de diversos proyectos de infraestructura que actualmente se encuentran en distintas fases de licitación.
Ajustes estadísticos y bases más sólidas
Uno de los puntos centrales de la exposición del funcionario giró en torno a las estadísticas recientes del sector terciario. Amador indicó que los últimos registros de la cuenta de servicios, dados a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), podrían derivar en una revisión favorable del Producto Interno Bruto (PIB).
Según explicó ante los legisladores, este ajuste técnico establecería un punto de partida más elevado para el cálculo del crecimiento económico futuro, lo que fortalecería considerablemente la ruta planteada por la dependencia federal. Con estos elementos sobre la mesa, la Secretaría de Hacienda mantiene firme su expectativa de consolidación para 2026 y vislumbra un escenario positivo hacia 2027.
Contraste con organismos internacionales y defensa fiscal
Al abordar las diferencias previas con las instancias financieras globales, el secretario recordó que a principios de año el Fondo Monetario Internacional (FMI) llegó a pronosticar una contracción del 1% para la economía mexicana. En aquel momento, la dependencia hacendaria rechazó dicha estimación al considerarla basada en supuestos excesivamente restrictivos.
El tiempo, señaló el funcionario, dio la razón a la estrategia mexicana, ya que posteriormente tanto el propio FMI como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) optaron por corregir al alza sus respectivas previsiones para el país.
No obstante, la comparecencia también sirvió para debatir las recomendaciones recientes del organismo internacional. Apenas días atrás, tras concluir la llamada Consulta del Artículo IV, el FMI insistió en la urgencia de que México acelere su ajuste fiscal con el fin de reducir los niveles de deuda pública.
Ante cuestionamientos de la oposición sobre este dictamen, Amador enfatizó que la metodología empleada por el organismo global coincide con la visión de la Hacienda mexicana en un aspecto fundamental: la existencia de una alta probabilidad de sostenibilidad para las finanzas públicas a mediano y largo plazo.
Para cerrar el debate en torno a la viabilidad de la estrategia económica, el secretario defendió con firmeza la solidez de la planeación gubernamental y la congruencia en la asignación de los recursos públicos ante el Poder Legislativo:


