Banco mundial eleva marginalmente su perspectiva para mexico, aunque advierte sobre un avance moderado
A pesar de que la actividad productiva en el país demostró una resiliencia superior a la anticipada durante el segundo trimestre del año, el Banco Mundial decidió modificar de manera sutil sus estimaciones macroeconómicas. Con este ajuste, el organismo internacional calcula ahora que el Producto Interno Bruto (PIB) nacional registrará un avance del 1.4% al concluir el presente ejercicio, mejorando ligeramente el 1.3% que se había calculado en su evaluación previa.
De cara al ciclo subsecuente, la institución financiera internacional actualizó también su expectativa. Para el próximo periodo, se proyecta que la economía mexicana logre una expansión del 1.8%, una cifra que contrasta favorablemente frente al 1.7% que figuraba en los registros anteriores del organismo.
Factores restrictivos y rezago regional
No obstante la corrección positiva en las cifras, la entidad multilateral enfatizó que el territorio nacional, compartiendo escenario con Brasil, conserva una trayectoria de desarrollo económico que se ubica en un nivel igual o inferior al promedio regional. Esta situación responde a un entorno financiero condicionado por tasas de interés elevadas, dudas en torno a la directriz de las políticas públicas y una aportación reducida por parte de la inversión gubernamental.
Dentro del reporte titulado Panorama Económico de América Latina y el Caribe, divulgado recientemente, la organización destacó que la aplicación de políticas monetarias de carácter restrictivo sigue siendo indispensable para consolidar la baja en la inflación, a pesar de que este freno incide directamente en la velocidad de expansión de los mercados locales.
El panorama para latinoamérica
En el plano general para América Latina y el Caribe, las proyecciones indican un incremento económico del 2.4% para el presente ciclo anual. Según el análisis institucional, este comportamiento responde fundamentalmente a un marco de políticas constreñidas por presiones inflacionarias que no ceden del todo, un margen presupuestario sumamente acotado y tarifas de financiamiento elevadas, factores que reflejan restricciones coyunturales más que el verdadero potencial productivo de las naciones que integran la zona.
Convergencia con las metas oficiales y otros organismos
Tras la actualización emitida por el Banco Mundial, la economía mexicana se mantiene firmemente alineada con los parámetros establecidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Dentro del Paquete Económico correspondiente, la dependencia federal calculó que el incremento del PIB nacional se movería en una horquilla de entre el 1% y el 2% para el presente ciclo, mientras que para el año siguiente estimó un intervalo que va del 1.5% al 2.5%.
Las cifras calculadas por el organismo con sede en Washington muestran una gran cercanía respecto a las estimaciones de otras instituciones financieras globales. Por un lado, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica un avance del 1.5% para el país durante el año en curso y un 1.8% para el siguiente periodo. En una línea similar, el Banco de México anticipa un crecimiento del 1.4% y del 2% para los mismos lapsos evaluados.
De esta forma, las recientes evaluaciones confirman que el aparato productivo nacional se encamina hacia un horizonte de desarrollo contenido, en el cual las ligeras correcciones al alza no logran disipar del todo los retos estructurales que limitan una mayor aceleración económica.


