La divisa mexicana registra su retroceso mensual más severo en dos años arrastrada por la volatilidad global
El mercado cambiario mexicano ha experimentado un remezón significativo al cierre del noveno mes del año. La moneda nacional sufrió una depreciación de 6.38% frente al dólar estadounidense, posicionándose en un nivel de 18.08 unidades por cada billete verde. Esta variación representa el tropiezo más pronunciado para la divisa local en un periodo de dos años, de acuerdo con los registros financieros.
Para encontrar un retroceso porcentual de similar magnitud es necesario remontarse hasta agosto de 2024, lapso en el cual la moneda local experimentó una pérdida del 5.75%, cotizando entonces en 19.70 unidades por dólar. Este súbito movimiento bajista ha encendido el debate entre los especialistas sobre el futuro del denominado ‘super peso’ y si este episodio marca un punto de inflexión definitivo en su comportamiento.
El fin de una estrategia y la perspectiva histórica
Varios expertos coinciden en que las condiciones internacionales han mutado drásticamente. La fiesta del carry trade ha terminado
, declaró Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, aludiendo a la reducción en el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos, el cual se ubica actualmente en 250 puntos base, marcando un mínimo no visto en al menos diez años.
A pesar del impacto inmediato en las cotizaciones, las instituciones financieras mantienen una lectura mesurada. Desde la perspectiva de Banamex, el tipo de cambio actual todavía se sitúa por debajo de su promedio histórico real, el cual ronda los 19.50 pesos por dólar. Eso nos habla de que ahorita con toda la depreciación que nos llevó a 18, todavía es un nivel relativamente apreciado con respecto al promedio de largo plazo
, apuntó Paulina Anciola, economista de la entidad financiera.
Asimismo, la especialista argumentó que la dinámica observada recientemente responde a patrones habituales en los mercados: El comportamiento del tipo de cambio en estas dos semanas es más bien lo típico; creo que lo atípico fue toda la apreciación que se había registrado durante los primeros meses del año y durante el año pasado, considerando el entorno global que prevalecía
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Incertidumbre en la Reserva Federal
Otro de los factores determinantes detrás de la presión sobre el tipo de cambio proviene del entorno monetario internacional, específicamente por las decisiones y señales emitidas desde la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. La expectativa de los mercados se ha tornado compleja ante los cambios en la comunicación oficial del organismo bajo la gestión de su liderazgo actual.
Según el análisis de Banamex, las modificaciones en la estrategia de comunicación han generado dudas en los inversionistas. Ahora están dejando las cosas mucho más abiertas, entonces un poco al mercado le está costando trabajo ver por dónde va la cosa
, puntualizó Anciola, añadiendo que existe un exceso de ruido en las proyecciones que descuentan los agentes económicos.
No obstante, los pronósticos internos prevén que la Fed podría concretar un único incremento adicional en sus tasas de referencia, condicionado a una desaceleración sostenida en la inflación y un enfriamiento en el mercado laboral estadounidense. Bajo esta premisa, la paridad cambiaria podría cerrar el ejercicio anual en el rango de las 17 unidades, estimando un promedio cercano a los 17.60 pesos por dólar, siempre y cuando no se materialicen presiones inflacionarias o comerciales adicionales derivadas de la relación bilateral con Estados Unidos y la vigilancia sobre las calificaciones soberanas.
La postura de Banco de México
Frente a este escenario de volatilidad externa, los analistas estiman que el Banco de México (Banxico) optará por mantener su pausa en el ciclo restrictivo. Esta decisión estaría fundamentada en un ritmo de crecimiento económico moderado y en indicadores inflacionarios que se mantienen bajo control dentro del territorio nacional.
Los economistas respaldan el criterio de la autoridad monetaria respecto a que el traspaso de las variaciones cambiarias hacia los precios al consumidor sigue siendo limitado. Necesitarías una depreciación mucho más fuerte que la que se ha visto en semanas recientes para que le empiece a pegar a precios y además le pega con un rezago, a partir de 6 meses, 12 meses el año siguiente
, detallaron los especialistas.
Finalmente, los expertos insisten en que la cotización de la divisa representa meramente un indicador financiero y no un reflejo absoluto de la salud macroeconómica del país. En palabras de Rodolfo Ostolaza, el tipo de cambio constituye únicamente un precio, no te dice si la economía de México va bien o no
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