El declive en los principales destinos de playa
Los centros turísticos más emblemáticos de México enfrentan un panorama complejo tras registrar caídas consecutivas en el tráfico aéreo durante los últimos dos años. Zonas de renombre internacional como Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta muestran una disminución considerable en la llegada de paseantes extranjeros, lo que contrasta con el dinamismo que vivían anteriormente. En lo que va de 2026, los datos oficiales revelan una contracción del 6 por ciento en Cancún, del 8 por ciento en Los Cabos y de hasta un 20 por ciento en Puerto Vallarta, dejando al descubierto la vulnerabilidad de una industria fundamental para la economía nacional.
Esta industria, valuada en 150 mil millones de dólares, representa alrededor de 9 por ciento de la actividad económica anual y se consolida como una de las fuentes de divisas más estables del país. No obstante, el crecimiento general de la economía se mantiene limitado con proyecciones cercanas al 1 por ciento para 2026, mientras las autoridades buscan estimular la inversión privada frente a un entorno internacional incierto.
Factores detrás de la contracción del sector
Diversas razones explican el descenso en la llegada de los viajeros que realizan un mayor desembolso económico en territorio nacional. Entre los motivos principales destacan el encarecimiento de los pasajes de avión, la menor demanda proveniente de Estados Unidos, la competencia de otras regiones del Caribe y la apreciación del peso frente al dólar. Al respecto, la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, explicó en una entrevista reciente los principales obstáculos que enfrenta el sector.
“El tema de la turbosina es lo primero que pega a los vuelos y las frecuencias entre México y EU”, señaló Rodríguez. “Dos, es la inflación en EU; la gente no está viajando tanto”, añadió al referirse al mercado emisor más importante para el país. A estos elementos se suman problemáticas estructurales como los episodios de violencia vinculados al crimen organizado y la presencia masiva de sargazo en las costas del Caribe mexicano.
Si bien la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum resalta de forma constante el incremento de los llamados visitantes internacionales, un segmento que creció 14 por ciento el año pasado, este indicador agrupa a millones de personas cuyo consumo es bajo. Quienes llegan a bordo de cruceros gastan un promedio de 84 dólares por escala, mientras que los turistas que cruzan la frontera norte a pie destinan unos 59 dólares por visita. En contraste, los turistas extranjeros que arriban por vía aérea representan cerca de cuatro quintas partes del gasto total, con un desembolso promedio superior a los mil 200 dólares por viaje el año pasado.
Una nueva estrategia dirigida al turismo de China
Ante la reducción de viajeros con alta capacidad de gasto en los tradicionales polos de sol y playa, la Secretaría de Turismo ha volcado su atención hacia un mercado masivo y con un potencial considerable de expansión.
Rodríguez indicó que el mercado chino representa una oportunidad idónea para diversificar la oferta nacional, ya que los vacacionistas de ese país suelen inclinarse por experiencias culturales, gastronómicas e históricas antes que por los litorales tradicionales. Con una cifra estimada de 150 millones de ciudadanos chinos que vacacionan fuera de sus fronteras cada año, las autoridades consideran exiguo el flujo actual. “México solo capta 200 mil, que no es nada”, apuntó la funcionaria.
De acuerdo con las proyecciones gubernamentales, un turista proveniente de China gasta más del doble que el promedio internacional, alcanzando los 3 mil dólares por viaje. “El perfil del turista chino, primero, no busca sol y playa”, detalló Rodríguez. “Su segmento es más cultural. Enloquecen con el Día de Muertos, es un tema más gastronómico y cultural”.
Para capitalizar esta oportunidad, el gobierno mexicano proyecta capacitar a más integrantes de los 13 mil guías turísticos con los que cuenta el país para ofrecer atención en mandarín. Asimismo, se contempla adaptar la señalización en hoteles y modernizar los métodos de pago electrónicos. La estrategia digital incluye fortalecer la presencia institucional en plataformas como WeChat y Weibo, además de formar una red de embajadores turísticos conformada por creadores de contenido nacionales en el país asiático y residentes chinos en México.
Retos presupuestarios y competencia internacional
La campaña de promoción actual prioriza a la Ciudad de México, Baja California, Michoacán, Guanajuato y Quintana Roo debido a su riqueza histórica y cultural. No obstante, la consolidación de este plan choca con limitaciones financieras derivadas de recortes presupuestarios históricos en el sector cultural. Para este año, la principal oficina de promoción turística contó con una asignación de apenas 43 millones de pesos, equivalentes a 2.5 millones de dólares, aunque se obtuvieron fondos adicionales para el segundo semestre y se espera una evaluación favorable en el Congreso para el siguiente ejercicio fiscal.
A pesar de competir con naciones que destinan mayores recursos a la publicidad turística, como República Dominicana o Turquía, las autoridades confían en la ventaja competitiva que otorga la diversidad de atractivos del territorio nacional.
“Tenemos más oferta de la que sacamos ventaja”, concluyó Rodríguez.


