El origen comunitario detrás de un clásico italiano
En el corazón de la región italiana de Reggio Emilia, un ritual cotidiano se repite en cientos de hogares: compartir una comida a base de quesos, embutidos y pastas acompañada por una botella de Riunite. Este vino, elaborado a partir de las uvas Lambrusco, representa mucho más que una bebida popular; es el motor económico y el sustento de una gran cooperativa agrícola.
A pesar de contar con una estricta denominación de origen en su país natal, esta etiqueta ha tenido que superar prejuicios en mercados internacionales donde históricamente se ha cuestionado su calidad debido a su perfil accesible. No obstante, su propuesta ligera, de dulzor natural y con una característica estructura frisante conquistó nuevos horizontes.
Jonathan Campos, director de Marketing de IDI Distribuciones, empresa encargada de traer la marca a territorio mexicano, señala que el producto irrumpió en un entorno dominado por alternativas de mayor complejidad y perfiles predominantemente secos.
“Se sataniza, incluso se cuestiona la calidad sin saber que el perfil del vino ha sido creado con esa estructura frisante, con ese cuerpo, con ese color, con ese aroma”, explica el directivo.
Asimismo, el representante comercial subraya que la marca cumplió una labor de apertura en una industria a menudo saturada de formalidades y tecnicismos propios de los sommeliers:
“Al tener un perfil completamente diferente, quienes a lo mejor no gustan de este perfil de vino pueden decir: ‘Es un vino mal elaborado’. Por supuesto que no lo es, simplemente tiene un perfil muy particular que está diseñado para un consumidor y que increíblemente hace sentido en México”.
Para sostener su propuesta frente a los críticos, la marca apoya su reputación en una trayectoria de más de siete décadas ligada a las tradiciones vitivinícolas de Italia.
Siete décadas de historia y expansión global
La estructura de Cantine Riunite se sostiene gracias a la participación activa de más de mil 400 familias procedentes de Emilia-Romaña. Cada núcleo familiar aporta sus cosechas anuales, posee una participación accionaria equitativa y recibe los beneficios económicos gestionados por un consejo directivo elegido democráticamente.
“Estás hablando de familias, de pasión, de la historia, de tradición (…) Es un vino con toda la herencia italiana, con la calidad. Siempre tenemos presente estas imágenes de las grandes mesas, las familias, la nonna, la pasta. Es lo que Riunite busca transmitir”, añade Campos.
Los orígenes de este proyecto se remontan a la posguerra, específicamente en 1950, cuando nueve bodegas locales unieron fuerzas para fundar Cantine Cooperative Riunite. Con los años, la expansión cruzó fronteras y, para 1969, las burbujas italianas arribaron a Estados Unidos, donde se integraron con rapidez en el consumo cotidiano.
El crecimiento fue exponencial. Durante la década de los ochenta, la compañía rebasó el millón de hectolitros comercializados, posicionándose como el tercer productor vinícola a nivel mundial. Tras concretarse la fusión con CIV en 2008, la presencia internacional se consolidó hasta alcanzar 80 países, destacando el mercado mexicano como uno de los territorios estratégicos más relevantes para la firma.
El posicionamiento estratégico en el mercado mexicano
En México, el consumo per cápita de vino oscila entre 1.2 y 1.5 litros al año, una cifra modesta si se compara con otras naciones. Dentro de este volumen, el producto nacional abarca del 25% al 30%, mientras que la oferta importada acapara el 70% restante, correspondiendo entre el 12% y el 13% exclusivamente a etiquetas de origen italiano.
Diversos especialistas apuntan que la reticencia inicial de algunos consumidores suele originarse tras una primera experiencia poco amigable con caldos demasiado complejos. Es ahí donde el Lambrusco encuentra un nicho propicio para conectar con las preferencias locales.
“Riunite llega a México con un perfil que no existía (…) Hace mucho sentido con el consumidor mexicano, porque nuestro paladar está acostumbrado a productos ligeros, dulces, mucho más afrutados”, detalla el director de marketing.
Con una graduación alcohólica contenida de apenas el 8%, la bebida destaca por su facilidad de consumo. Atendiendo a las nuevas tendencias, la empresa ha diversificado su catálogo con opciones desalcoholizadas bajo la etiqueta Cero, aunque las normativas de la denominación de origen impiden comercializarlas bajo el nombre tradicional de Lambrusco.
Mientras mantiene el favor de las generaciones X y los millennials, la marca impulsa estrategias digitales para captar la atención de la Generación Z. Actualmente, despliega una campaña publicitaria en la que participan figuras como Isabel Lascurain, Wattsopa y Andy Badillo.
Características y clasificación de la uva Lambrusco
La uva insignia es autóctona de Emilia-Romaña, zona que alberga 12 variedades distintas, entre las que sobresalen Grasparossa, Sorbara, Salamino, Maestri y Marani. En algunos casos, la vinificación se complementa con cepas adicionales de la región como Ancellotta, Malvasia de Candia aromática, Grechetto amabile y Merlot.
La normativa italiana clasifica estos productos en tres categorías principales:
- IGT (Indicazione Geografica Tipica): elaborado con al menos un 85% de uva procedente de la zona geográfica delimitada.
- DOC (Denominazione di Origine Controllata): procedente de terruños específicos con regulaciones estrictas.
- DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita): categoría reservada para los estándares más elevados y controles rigurosos.
El perfil aromático incluye notas distintivas a cereza y un dulzor de origen estrictamente natural, prescindiendo de colorantes o saborizantes artificiales. Su elaboración se lleva a cabo mediante el método Charmat, que implementa una doble fermentación en tanques de acero donde el proceso se interrumpe de manera controlada para retener los azúcares naturales y generar la efervescencia característica.
Recomendaciones de servicio y maridaje
Para apreciar óptimamente sus cualidades, los expertos sugieren servirlo frío, a una temperatura estimada entre 8 y 10 °C, disfrutándolo de manera relajada. Asimismo, funciona como base idónea para la elaboración de bebidas preparadas como el tinto de verano.
A continuación se detallan las opciones ideales de maridaje para cada variante:
| Tipo | Entradas | Plato fuerte | Postre | Embutidos / Fiabrería | Quesos |
|---|---|---|---|---|---|
| Riunite Lambrusco (Tinto) | Sopa de tomate rostizado / Caldo de hongos | Lasaña / Boloñesa / Tacos de rib eye | Cheesecake con frutos rojos | Salami / Prosciutto / Jamón ibérico | Mozzarella / Parmesano joven |
| Riunite Lambrusco Bianco | Pasta Alfredo / Risotto con verduras | Ensalada con frutas / Pescado a la plancha / Ceviches con fruta | Tartaletas de frutas tropicales (durazno, manzana, pera) | Frutos secos | Mozzarella / Burrata |
| Riunite Lambrusco Rosé | Pasta arrabbiata o con mariscos / Paella suave | Salmón a la parrilla o con salsa cremosa / Brochetas de tomate cherry y albahaca | Pay o tarta de higo | Prosciutto / Frutos secos | Queso de cabra / Requesón |
| Riunite Lancellotta | Sopa de tortilla / Sopa de cebolla | Alitas a la parmesana / Pollo asado o rostizado / Pierna adobada | Panqué de elote | Lomo / Jamón embuchado | Mozzarella / Camembert |
| Riunite Espumoso | Sopa de lima / Caldo de pescado o tiradito de pescado | Chile en nogada / Moles cremosos con pollo o cerdo | Tarta de manzana | Jamón serrano / Salami | Manchego / Queso tipo holandés / Mozzarella |


