Cierra filas el Partido del Trabajo con Claudia Sheinbaum y descarta ruptura con Morena de cara a 2027
Tras varios días marcados por la fricción política y los desencuentros entre las dirigencias del Partido del Trabajo y Morena, las aguas parecen comenzar a calmarse dentro del bloque oficialista. Las tensiones, originadas por la selección de perfiles y las candidaturas estatales rumbo a los comicios, encontraron una postura conciliadora por parte de los liderazgos históricos del movimiento petista.
En este contexto, Alberto Anaya, uno de los referentes principales del partido de la estrella, salió al paso para disipar cualquier rumor sobre un distanciamiento definitivo. El legislador afirmó de manera categórica que “siempre vamos a ir con la presidenta” Claudia Sheinbaum, enviando un mensaje de unidad que busca fortalecer a la autodenominada Cuarta Transformación ante los próximos retos electorales.
Reafirman la alianza rumbo a las elecciones
El senador del Partido del Trabajo desmintió rotundamente cualquier quiebre con el Gobierno Federal o con el partido guinda, subrayando que la intención permanente de su fuerza política es competir en coalición. Ante los cuestionamientos de la prensa sobre los mecanismos de selección interna —específicamente en lo referente a las encuestas utilizadas para designar a los coordinadores de defensa de la transformación que posteriormente aspirarán a las gubernaturas—, Anaya puntualizó que se trata de “parte de un procedimiento acordado”.
Al ser consultado de nuevo sobre la posibilidad de una fractura insalvable, el dirigente nacional fue enfático al responder: “No tendríamos por qué, queremos mucho a la Presidenta, hay que cerrar filas con ella”. Estas declaraciones llegan en un momento clave, justo cuando restan por definirse siete nombramientos fundamentales para completar el tablero de candidaturas de cara a los comicios del próximo año.
El origen de las tensiones y los reclamos internos
El aparente entendimiento actual contrasta con el clima de confrontación que predominó durante la semana previa, periodo en el cual el Partido del Trabajo manifestó su inconformidad con los nombramientos perfilados por Morena para las gubernaturas estatales, denunciando lo que calificaron como un “maltrato interno” dentro de la coalición.
La respuesta institucional no tardó en llegar. Ariadna Montiel, líder nacional de guinda, reconoció públicamente la importancia estratégica de la colaboración partidista, recordando que tanto el Partido del Trabajo como el Partido Verde Ecologista de México participaron activamente en la propuesta de perfiles y en los ejercicios de opinión pública. Montiel insistió en que existe un interés genuino de mantener la alianza con el PT, a pesar de las diferencias temporales en las mesas de negociación.
Sin embargo, el punto más álgido del conflicto se registró cuando Reginaldo Sandoval, coordinador de los diputados petistas, endureció el tono del reclamo institucional. Aunque reconoció las limitaciones numéricas de su instituto político para conquistar ciertos gobiernos estatales de manera solitaria, lanzó una advertencia sobre el peso electoral que posee su estructura territorial en conjunto con Morena.
Bajo la premisa de influir directamente en los resultados, Sandoval declaró de forma tajante: “Como dicen los abogados, cediendo sin conceder, que no nos da para ganar una gubernatura, pero sí nos da para hacer perder hasta siete, ocho, hasta 12”. Esta advertencia sobre la capacidad de daño electoral y el recordatorio de que los votos del Partido del Trabajo son indispensables para que Morena asegure la mayoría calificada en el Congreso generaron un intenso debate en la opinión pública.
Por su parte, la titular del Ejecutivo federal optó por mantenerse al margen de la disputa legislativa, señalando en su momento que prefería no involucrarse en dichos roces partidistas. No obstante, el reciente posicionamiento de Alberto Anaya representa un viraje hacia la distensión política, priorizando la estabilidad del bloque oficialista mientras se afinan los detalles finales para la contienda electoral del próximo año.


