Hacienda refuerza apoyos fiscales a gasolinas en México ante el comportamiento internacional del petróleo
El Gobierno federal ha decidido robustecer los apoyos económicos destinados a los combustibles en el mercado nacional. Esta determinación se da en un contexto internacional marcado por las expectativas de resolución en Medio Oriente, un factor que ha provocado una ligera corrección a la baja en las cotizaciones globales del crudo durante las últimas jornadas bursátiles.
Nuevos porcentajes y montos en los estímulos fiscales
De acuerdo con la información oficial publicada en el Diario Oficial de la Federación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público estableció la vigencia de estos beneficios para el periodo comprendido del 26 de septiembre al 2 de octubre de 2026. Como parte de esta estrategia económica, el respaldo gubernamental para la gasolina regular experimentó un incremento significativo.
Para el combustible de mayor consumo popular, conocido comúnmente como magna, se fijó un estímulo fiscal equivalente al 72%, lo que representa un apoyo monetario de MXN$4,8 pesos por litro. Las autoridades financieras detallaron que este porcentaje de ayuda es el más elevado registrado desde la última semana de enero de 2023.
Una situación similar se observa en el combustible de alto octanaje. La gasolina premium, utilizada habitualmente en vehículos de gama alta y deportivos, recibió un porcentaje de subsidio idéntico del 72%, traducido en un apoyo económico de MXN$4 por litro. Esta cifra marca el nivel de respaldo más alto para este producto desde la semana comprendida entre el 12 y el 18 de noviembre de 2022.
Impacto en el sector logístico e industrial
Por otro lado, la administración federal mantuvo por tercera semana consecutiva la exención total en la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios para el diésel, aplicando un subsidio de MXN$7,3 por litro. Sin embargo, el apoyo complementario destinado a este hidrocarburo experimentó un ajuste a la baja para ubicarse en MXN$1,18.
El sector energético y financiero reconoce que el diésel funge como un insumo de carácter estratégico para la economía global y local. Su utilización resulta indispensable en múltiples actividades operativas, tales como el transporte público de pasajeros en autobuses y trenes, la distribución terrestre de mercancías, sectores productivos como la minería, las labores de maquinaria agrícola y la provisión de energía eléctrica de emergencia para instalaciones hospitalarias.
Contexto geopolítico y presiones inflacionarias
A nivel internacional, el mercado energético continúa resintiendo los efectos de los conflictos bélicos en regiones como Ucrania y Medio Oriente, los cuales han alterado de forma drástica las rutas comerciales tradicionales y las capacidades de refinación, manteniendo el precio internacional del barril en torno a los US$100.
Frente a este escenario de volatilidad, la política fiscal implementada por México busca amortiguar el impacto financiero en los hogares nacionales. Adicionalmente, se mantiene vigente un acuerdo de carácter voluntario con el sector gasolinero del país para establecer topes máximos en las tarifas al consumidor de MXN$24 para el combustible regular y de MXN$27 para el diésel a escala nacional.
No obstante, especialistas económicos señalan que esta contención de precios internos genera contrapartidas financieras complejas, traducidas en una menor recaudación tributaria para el Estado y presiones deficitarias para Petróleos Mexicanos debido a los descuentos aplicados en la comercialización mayorista de petrolíferos.
Las cotizaciones internacionales del crudo ampliaron sus retrocesos recientemente, luego de que diversos reportes de la prensa internacional señalaran la existencia de propuestas diplomáticas orientadas a concluir los enfrentamientos armados, aunque los mercados financieros mantienen la cautela ante la materialización definitiva de dichos acuerdos de paz.


