El derrumbe del pacto social y el fin de las garantías
La idea tradicional de que cursar una carrera universitaria, esforzarse al máximo en el ámbito laboral y demostrar disciplina garantiza estabilidad y solvencia financiera ha dejado de tener validez en el panorama actual. Para la Generación Z, aquel acuerdo implícito que heredaron los grupos demográficos anteriores se ha desvanecido por completo. Así lo sostiene Suzy Welch, docente e investigadora de la Universidad de Nueva York, quien argumenta que el escepticismo de sus alumnos no proviene de la desidia, sino de una comprensión profunda y realista del entorno socioeconómico que les ha tocado afrontar.
«No hay ninguna razón para creer que los jóvenes de la Generación Z tendrán seguridad económica».
Welch, perteneciente a la generación de los baby boomers, señala el profundo contraste entre las expectativas de prosperidad que definieron su juventud —como la certeza matemática de percibir mayores ingresos que sus progenitores o la facilidad para adquirir una vivienda propia mediante el ahorro constante— y la compleja realidad que enfrentan los nacidos entre 1997 y 2012.
Obstáculos financieros y el reto de la vivienda inaccesible
El esquema tradicional de ascenso corporativo mediante el esfuerzo sostenido enfrenta hoy severas trabas estructurales. El mercado laboral actual muestra una escasez de oportunidades de promoción, impulsada por recortes recurrentes en los mandos medios que limitan drásticamente el progreso de los empleados en la base operativa.
A esta dificultad se añade una inflación desproporcionada en los costos de vida básicos. En distintas regiones de Latinoamérica, como México, los precios de los bienes inmuebles y de los productos indispensables aumentan muy por encima de los tabuladores salariales. Como resultado, comprar una vivienda se ha convertido en una meta prácticamente inalcanzable, incluso para profesionales con formación universitaria y empleos especializados.
Ecoansiedad y la urgencia de transformar el entorno laboral
Además de la asfixia financiera, la crisis climática se ha convertido en un pilar fundamental en la mentalidad de esta generación. Welch destaca que sus estudiantes conviven con la convicción de que las próximas décadas traerán consigo una crisis ambiental irreversible, sintiendo frustración ante la idea de heredar las consecuencias de decisiones tomadas por administraciones y generaciones pasadas.
Ante esta situación, la experta exhorta a los directivos corporativos a dejar de lado los estereotipos negativos sobre los jóvenes y a comprender las razones detrás de su postura crítica. Es un asunto de máxima relevancia estratégica: proyecciones de analistas especializados indican que para 2030 los centennials y los millennials constituirán el 74% de la fuerza laboral global. Captar y retener este talento requerirá abandonar viejos prejuicios, fomentar espacios de trabajo con un propósito claro y ofrecer trayectorias laborales sostenibles.


