Por qué la reducción en el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos golpeó al peso
El peso mexicano experimentó un retroceso frente a la divisa estadounidense al concluir la jornada de este miércoles. Este comportamiento a la baja estuvo impulsado por un incremento en la aversión al riesgo a nivel global y por la expectativa generalizada de que la brecha en las tasas de referencia entre ambas naciones continuará estrechándose, especialmente tras los movimientos monetarios de la Reserva Federal y el inminente anuncio del Banco de México.
Según los registros oficiales del banco central, el tipo de cambio se situó en 17.51 pesos por dólar al cierre de las operaciones, lo que se traduce en una depreciación de 1.28 por ciento, equivalente a una pérdida de 22.08 centavos en comparación con el cierre previo.
Entendiendo el diferencial de tasas entre ambos países
El concepto conocido como diferencial de tasas se refiere estrictamente a la brecha porcentual entre los rendimientos que ofrecen las directrices monetarias de dos naciones diferentes, contrastando en este caso las decisiones del Banco de México frente a las de la Reserva Federal estadounidense.
Durante su asamblea de agosto pasado, la institución mexicana decidió mantener su tasa de interés en 6.50 por ciento. Por su parte, el banco central estadounidense incrementó su tasa en un cuarto de punto la semana previa, situándola en un rango que va del 3.75 al 4.00 por ciento.
El especialista financiero Ernesto O’Farril señaló en su análisis semanal que, con los parámetros actuales implementados por la Reserva Federal, la postura monetaria de la potencia norteamericana se encuentra operando en un territorio de carácter restrictivo.
Asimismo, el experto apuntó que la tasa del Banco de México, fijada en 6.50 por ciento previo al aviso de política monetaria programado para este jueves, confirma que la estrategia nacional mantiene igualmente una orientación restrictiva.
“Esta divergencia tiene una explicación estratégica muy clara para la Junta de Gobierno: aunque la inflación general muestra resiliencia (3.26%), el componente subyacente de los servicios se mantiene rígido y, sobre todo, Banxico necesita defender, además, el diferencial de tasas frente a la Fed para evitar una depreciación abrupta del peso en los mercados internacionales”, puntualiza O’Farril.
Impacto directo en los mercados financieros y flujos de capital
La distancia numérica actual entre ambos bancos centrales representa un margen aproximado de 2.5 puntos porcentuales, lo que equivale a 250 puntos base de diferencia entre los dos referentes económicos.
Esta distancia resulta fundamental para los inversionistas internacionales, ya que los desniveles en los réditos financieros suelen modificar de manera directa las rutas de los capitales globales hacia los mercados de economías emergentes.
El analista también recordó que, de acuerdo con las estadísticas acumuladas a lo largo del tiempo, la brecha histórica habitual entre ambas instituciones se ha mantenido tradicionalmente en un rango de entre 350 y 600 puntos base. En contraste, la coyuntura actual muestra una diferencia de apenas 250 puntos base, marcando un nivel históricamente reducido.
Esta contracción en la distancia de los réditos limita de forma considerable el atractivo de las estrategias financieras basadas en la búsqueda de rendimientos cambiarios, disminuyendo al mismo tiempo el margen de maniobra del banco central mexicano para aplicar reducciones en el corto plazo si su objetivo principal es contener la fuga de capitales y proteger el valor de la moneda local, concluyó el especialista.


