Incertidumbre operativa y facturas retenidas
La falta de una administración interna eficiente en Petróleos Mexicanos genera un escenario de profunda vulnerabilidad para su cadena de valor. Durante un encuentro especializado del sector, representantes de la industria denunciaron que la petrolera estatal mantiene pasivos pendientes desde hace dos años que ni siquiera han podido ingresar al sistema de facturación formal.
Rafael Espino de la Peña, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Petroleros, expuso las dificultades que enfrentan las compañías contratistas ante esquemas administrativos complejos. “Lo que más nos preocupa es la incertidumbre y la falta de respuesta ante una situación muy irregular que son adeudos desde hace dos años que no se han cumplido”, afirmó el también exconsejero independiente de la institución durante su intervención en la quinta Convención Binacional de la American Society of Mexico.
Aunque la administración pública implementó recientemente un esquema para saldar compromisos fiscales y operativos correspondientes al ejercicio anterior, las obligaciones financieras previas continúan bloqueadas debido a normativas internas de codificación y deducciones.
Riesgo latente para la extracción de hidrocarburos
Especialistas del ramo advierten que la falta de liquidez y el incumplimiento con los prestadores de servicios pondrán en jaque las metas oficiales de extracción. Según las proyecciones del sector, la escasez de recursos económicos y la contracción en la asignación de capital amenazan con revertir la autosuficiencia energética del país.
“En cuestión de producción, si no hay inversión, si no se cumplen los compromisos, será difícil que se mantengan las tasas de producción tanto de gas como de petróleo. No exagero si digo que sin inversión muy probablemente al rato terminaremos importando crudo y no teniendo la producción de crudo suficiente para alimentar nuestro sistema nacional de refinación”, alertó el dirigente empresarial.
Ante este panorama, expertos como Iván Sandrea, fundador de Sierra Oil & Gas y exdirector de Suministro Mundial de Petróleo de la OPEP, sugirieron replantear el esquema de cooperación permitiendo mayor autonomía operativa a las corporaciones privadas, de modo que asuman riesgos comerciales mientras el Estado percibe beneficios fiscales y tributarios directos.
En la misma línea, Aldo Flores Quiroga, exsecretario de Hidrocarburos, destacó que la insuficiencia de capital público exige abrir el mercado a fuentes renovables y diversificadas, recordando que el gas natural sostiene una proporción fundamental de la generación eléctrica nacional.
Presiones inflacionarias internacionales y el desafío eléctrico
Más allá de los retos internos de la petrolera, el mercado internacional de energéticos enfrenta presiones alcistas derivadas de conflictos geopolíticos y ataques a infraestructura de refinación en el extranjero. Luis Téllez Kuenzler, exsecretario de Energía, advirtió que encarecimientos en insumos como el diésel repercutirán inevitablemente en los índices inflacionarios globales.
“El impacto inflacionario va a ser un impacto de largo plazo. Yo no veo que la situación en Medio Oriente vaya a resolverse en el muy corto plazo, no creo que se resuelva después de las elecciones como comentó el presidente Trump”, puntualizó el experto al estimar que la recuperación de la capacidad productiva internacional demorará al menos año y medio tras el cese de las hostilidades.
Adicionalmente, el sector eléctrico enfrenta una presión sin precedentes derivada del crecimiento exponencial en la demanda de energía, impulsada por la expansión global de centros de datos y tecnologías de inteligencia artificial. Esta saturación del mercado coincide con una escasez internacional de componentes críticos, lo que augura mayores costos operativos para las nuevas centrales de generación.


