El ministro de Economía, Luis Caputo, dijo este lunes a unos 50 inversores reunidos en la sede de JPMorgan en Nueva York que no planea salir a colocar deuda en el mercado internacional, porque el spread que paga Argentina le parece demasiado caro.
El Gobierno cuenta además con otras fuentes de financiamiento, como los organismos multilaterales, según una persona con conocimiento directo del asunto que pidió no ser identificada.
La reunión, organizada por JPMorgan y encabezada como anfitrión por Facundo Gómez Minujín, CEO del banco para Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, tuvo un carácter informativo, sin ninguna transacción vinculada específicamente al encuentro.
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Los asistentes fueron en su totalidad gestores de fondos de inversión, en buena parte caras conocidas que siguen a la Argentina desde hace años, y hubo preguntas de todo tipo, de acuerdo con la misma fuente.
Caputo planteó que, en principio, no saldrá al mercado salvo que los spreads contra los títulos estadounidenses bajen de manera sustancial. Si eso ocurriera, lo haría en cualquier momento, este año o el próximo, aunque dejó la sensación de que no espera esa baja en el corto plazo.
El ministro reconoció además que existe un riesgo electoral, y que ese riesgo se refleja en el spread de los bonos que vencen después de las elecciones.
El mismo mensaje en público y en privado
Según la persona consultada, el discurso de Caputo ante los inversores fue idéntico al que sostiene en público y en la televisión: el Gobierno está centrado en su programa y, de momento, no contempla cambiar nada de forma significativa.
Sumó que en el equipo económico creen que la economía seguirá creciendo en 2027 y que ven que el principal problema de la Argentina es que nadie le cree, ya que el país falló de forma consistente durante décadas y sus ministros prometieron cosas que después no cumplieron.
La única forma de reconstruir esa credibilidad, argumentó, es ser pragmáticos y aplicar la ortodoxia monetaria, fiscal y económica, dijo el ministro ante los inversores.
Caputo presentó los números públicos del programa: en qué nivel están hoy las reservas, el dólar, el crecimiento, las exportaciones y el déficit. También mencionó tres leyes que el Gobierno espera aprobar, entre ellas el Presupuesto y el llamado Súper RIGI, además de la reforma de la Carta Orgánica del BCRA.
Los inversores preguntaron por el plan financiero de este año y si estaba cerrado, por el plan para el año que viene, por el swap con China y el swap con Estados Unidos, y por las chances de que esas leyes salgan del Congreso.
La misma fuente resaltó que ninguna de las preguntas resultara incómoda para el ministro, aun cuando los inversores en Nueva York no tienen ningún reparo en hacer la pregunta más difícil, ya que no necesitan quedar bien con el ministro.
Empresas y una reunión que se extendió
Uno de los temas que surgió fue la situación de las empresas argentinas, ante señalamientos de que muchas están mal.
Caputo respondió que recorre el país y escucha que a muchísimas compañías, en especial a las que invirtieron y se modernizaron, no les va tan mal como parece, y atribuyó esa percepción al sensacionalismo de la prensa, amplificado por la oposición.
El encuentro se extendió más de lo previsto. Cuando pasó una hora y cuarto y el anfitrión propuso cerrarlo, el ministro pidió que los inversores siguieran preguntando todo lo que quisieran, y dijo que no tenía ningún problema ni le preocupaba ninguna pregunta.


