A doce meses del respaldo de Washington: el impacto financiero en la economía de argentina
Se cumple exactamente un año desde el instante clave en que la administración encabezada por Donald Trump brindó un soporte crucial al gobierno de Javier Milei, logrando desactivar una severa turbulencia en los mercados financieros que amenazaba la estabilidad previa a las elecciones legislativas.
El período proselitista de 2025 estuvo marcado por una profunda tensión cambiaria y una intensa presión sobre las tasas de interés. Sin embargo, un giro estratégico el 22 de septiembre de aquel año evitó que la gestión libertaria tuviera que afrontar los costos políticos y económicos de una devaluación brusca antes de acudir a las urnas.
En aquella jornada decisiva, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, declaró de forma contundente: “Argentina es un aliado de Estados Unidos sistémicamente importante en América Latina y el Tesoro está listo para hacer lo necesario dentro de su mandato para apoyar a Argentina”.
Semanas más tarde, el 9 de octubre, el funcionario norteamericano ratificó su compromiso al confirmar la adquisición de pesos nacionales con el propósito de intervenir en la plaza cambiaria local y aplacar la volatilidad imperante.
The @USTreasury has concluded 4 days of intensive meetings with Minister @LuisCaputoAR and his team in DC. We discussed Argentina’s strong economic fundamentals, including structural changes already underway that will generate significant dollar-denominated exports and foreign…
— Treasury Secretary Scott Bessent (@SecScottBessent) October 9, 2025
¿Cómo evolucionaron el dólar, los bonos y el Merval durante este año?
Previamente a la intervención verbal de Bessent, el indicador de riesgo país se situaba en 1.456 puntos básicos, tras haberse duplicado en apenas treinta días. El respaldo político y financiero de la potencia del norte generó una reacción inmediata en los títulos soberanos, provocando un desplome del diferencial hasta los 1.089 puntos en una sola rueda.
Esta tendencia favorable se consolidó hacia el tramo final del calendario electoral. El índice que mide el spread soberano cerró en 1.081 unidades el viernes anterior a los comicios, y profundizó su descenso hasta los 708 puntos tras confirmarse la victoria legislativa de La Libertad Avanza.
En la actualidad, este indicador se ubica en las 530 unidades. A pesar de haber experimentado un repunte frente al mínimo histórico de 403 puntos alcanzado el 7 de julio, la cifra actual representa aproximadamente una tercera parte del nivel de estrés financiero registrado antes de la asistencia norteamericana.
Por su parte, el mercado bursátil también reflejó el impacto de estas medidas. El índice Merval, valuado al tipo de cambio contado con liquidación, saltó de 1.060 puntos el 19 de septiembre de 2025 a 1.260 enteros tras el anuncio inicial, superando la barrera de los 1.700 puntos el 27 de octubre tras el triunfo oficialista. Aunque la plaza accionaria ha mostrado un comportamiento lateral en los meses siguientes, operando cerca de los 1.900 puntos, duplica con creces la cotización que ostentaba 365 días atrás.
En cuanto al plano cambiario, el dólar MEP operaba en torno a los 1.551 pesos el 19 de septiembre de 2025 y descendió a 1.427,50 pesos luego de la señal emitida desde Washington. Tras las elecciones se ubicó en 1.440,79 pesos, mientras que un año más tarde cotiza ligeramente por debajo de los 1.540 pesos.
Si bien la cotización nominal de la divisa muestra una variación interanual muy acotada, la acumulación de una inflación del 33,5% durante este período se traduce en un proceso de marcada apreciación real de la moneda local. Paralelamente, el tipo de cambio mayorista administrado por el Banco Central se movió desde los 1.474,75 pesos hasta los 1.514,91 pesos.


